Ramón Alejandro Santana García, de 24 años, es la nueva víctima de la violencia que invade a distintos rincones de Manabí. Él fue asesinado en el cantón Calceta a manos de su vecino Eddy Reina, más conocido como Arroyo, quien le propinó dos disparos de arma de fuego que le comprometieron órganos vitales, según el parte policial.
El crimen se suscitó aproximadamente a las 00:30 del pasado jueves en la ciudadela Inés Moreno, que está ubicada en la vía a Tosagua, cuando el occiso y varios amigos se encontraban departiendo en una esquina del mencionado sector.
Conmovida por la forma en que su conviviente perdió la vida, María Zambrano dio a conocer que el extinto era una persona tranquila, siempre dedicada al trabajo en la venta de lotería, así como en diferentes actividades eventuales, con lo que sustentaba su hogar y también el de su progenitora.
Sin motivo
Personas allegadas a la víctima indicaron que Arroyo sin mediar motivo alguno sorpresivamente sacó a relucir un arma y disparó contra su víctima para luego fugar, sin que nadie pudiera hacer algo para evitar que escapara del lugar.
Después del ataque, familiares y vecinos trasladaron a Santana García hasta el hospital de la ciudad, donde los médicos solo comprobaron su deceso.
En la Policía Nacional, acantonada en Bolívar, dieron a conocer a este medio que el difunto había recuperado su libertad tres días antes del asesinato, pues estuvo detenido por herir a una persona en días anteriores, por lo que los uniformados presumen que la muerte estaría vinculada a este hecho.
Marcha
Más de mil personas acudieron al llamado del párroco de la iglesia Santa Rosa de San Vicente, Juan Bautista Piccioli, quien realizó la marcha denominada San Vicente por la paz, con la intención de unir esfuerzos de toda la ciudadanía del cantón y rescatar los valores morales y las cualidades que deben sobresalir en su gente.
En familia
Niños, mujeres y adultos llevaban en sus manos globos blancos y, en su mayoría, prendas del mismo color, para resaltar el mensaje.
Acompañaba la marcha una leyenda que decía: “Solo el amor cambiará al mundo”. La caminata se inició en el muelle de la ciudad, donde hace un mes perdió la vida el conocido comerciante Ramón Zambrano Ramírez, cuando dos presuntos delincuentes colombianos le robaron y mataron.