El salón de la Constituyente se convirtió ayer en una pista de baile y canto. Asambleístas de todas las tendencias políticas se entusiasmaron con el repertorio que brindó la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior Nacional de Música.
María José Carrión (PAIS) fue la primera en saltar a la pista al oír el merengue Caña Brava. La siguió Rosana Alvarado, quien fue invitada a danzar con Pepe Cuenca, empleado de la Asamblea con discapacidad.
Sanjuanitos y merengues se repitieron ayer en el recinto a las 14:10 y que se prolongaron hasta las 15:30, cuando se instaló la sesión para debatir los textos sobre el trabajo.
La orquesta fue invitada por el presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, para homenajear a los trabajadores de la Constituyente.
Terminado el repertorio de la Sinfónica, los asambleístas pidieron más música. Corearon: “Una más y no jodemos más”.
Ante esto, Acosta permitió que siga la fiesta. Fue Mauro Andino (PAIS) quien armó con otros de sus coidearios el “trencito” que recorrió el salón al ritmo de un sanjuanito.