- MAY. 02, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Según Esthela Ortiz, más de 1.000 familias se benefician de las canastas solidarias en ciudades como Otavalo, Quito, Riobamba y Machala, y asegura que esta es una alternativa para afrontar la difícil situación económica del país.
Lupe Ruiz dijo que el proyecto nació con bases tan fuertes como la fe, y pensando en la colectividad y sus necesidades, como dijo monseñor Leonidas Proaño: “La fe se transforma en obras y acciones”.
Esa misma fe es visible cada 15 días, cuando los asociados llegan por sus productos al igual que el domingo anterior, cuando la comisión compradora arriba a la feria libre a las 05:00, y luego de tres horas y media vienen con los camiones al centro de abastos.
Allí, muy entusiastas esperaban más de 100 personas que pagaron por sus productos, quienes en forma solidaria y con alegría ayudaban a armar la canasta, la cual es entregada en costales que después se los colocarán en los hombros.