La Asamblea eliminó anoche la intermediación laboral, el contrato por horas y dispuso reintegrar a trabajadores despedidos durante el proceso de elaboración del mandato.
“La explotación laboral ha desaparecido”. Así, con esa frase del presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, y en medio de vivas y aplausos de la mayoría oficialista, culminó anoche la sesión con la que se aprobó el mandato 08, que eliminó la tercerización y la intermediación laboral, así como la contratación por horas.
Además, las cláusulas de los contratos colectivos serán ajustadas por el Ministerio de Trabajo en 180 días.
El mandato 08 también regula los contratos colectivos al restringir los excesos y privilegios como la transferencia y transmisión de cargos a familiares en casos de jubilación o fallecimiento, horas suplementarias, pago de vacaciones, entrega gratuita de productos de la empresa, entre otros beneficios.
Los beneficios de los contratos colectivos solo cubrirán a los obreros y trabajadores, dejando de lado a los funcionarios públicos quienes deberán regirse a la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa.
Las empresas podrán contratar a proveedoras de servicios como vigilancia, seguridad, alimentación, mensajería y limpieza, es decir, labores ajenas a las propias o habituales del proceso productivo de la usuaria. Estos empleados también deberán contar con los beneficios de ley respectivos e incluso recibir el valor correspondiente de utilidades de las empresas donde prestan sus servicios.
Los trabajadores contratados para servicios complementarios no podrán percibir una remuneración inferior a la básica mínima (200 dólares).
El mandato garantiza por un año la estabilidad de los trabajadores intermediados, para lo cual deberán ser asumidos por las empresas donde prestan sus servicios. Se determina que los despedidos durante el proceso de elaboración del mandato serán reintegrados a sus puestos, siempre y cuando esto fuese desde el pasado 1 de marzo.
Diego Cano, dirigente de 4 mil trabajadores petroleros, con 20 sindicalistas, advirtió ayer protestas en las calles si no se precisa la segunda disposición transitoria del texto.
Mientras, unos 200 delegados de las distribuidoras eléctricas se concentraron a un costado de la vía de acceso a Ciudad Alfaro para rechazar la intención de que ellos se rijan a la Ley Orgánica de Servicio Civil y Carrera Administrativa y no a los contratos vigentes.
LO QUE SE SABE
Iglesia Católica
El arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Antonio Arregui , mediante una carta, aclaró la posición de la Iglesia Católica sobre las relaciones y el matrimonio homosexual, propuestos en la Asamblea. “La moral cristiana considera la práctica homosexual como un grave desorden moral incompatible con la vida de fe, porque contrasta con la ley natural y los mandamientos de la Ley de Dios. Este juicio moral proclama, al mismo tiempo, el respeto que hemos de tener a los demás, a toda persona humana y a sus libres decisiones”, dice parte de la misiva. Arregui aclaró que las confusiones han surgido al hablar de los derechos y obligaciones que puedan generarse de una relación homosexual y que “la Iglesia no establece discriminaciones injustas y acoge con respeto, comprensión y delicadeza a los hombres y mujeres que tienen tendencias homosexuales”. Señaló que mantienen su postura de no aceptar el matrimonio, ni la conformación de familias en entre homosexuales.
Iglesia Evangélica
La Iglesia Evangélica del Ecuador expuso ayer ante el Gobierno sus preocupaciones por el trabajo que la Asamblea está realizando frente a temas como el aborto, el reconocimiento a las uniones homosexuales y a la mención de Dios en la Constitución. Los representantes de esa iglesia almorzaron ayer con el presidente Rafael Correa, a quien ratificaron su oposición al reconocimiento que la Asamblea quiere dar a las uniones de homosexuales. También expresaron su desacuerdo con la aprobación de artículos que dejen a los ecuatorianos en libertad de asumir la “ideología de género o la orientación sexual que prefieran”. A decir del Francisco Loor, representante de esa iglesia, estas disposiciones de ser aprobadas atentarán contra la moral y la ética. Reiteró que no se considera conveniente que se incorpore la invocación del nombre de un Dios Ecuménico y no del Dios Cristiano. Según dijo Loor, Correa se comprometió a analizar los criterios.