- MAY. 01, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Azuay.
Una bala que se le incrustó en el pecho terminó con la vida del policía Jairo Jacinto Hurtado Grueso, de 24 años, mientras realizaba un patrullaje.
Hurtado murió la madrugada de ayer, cuando acudió al sector de San Martín, en la parroquia Sayausí (al sur), para verificar la presencia de tres sospechosos, según sus compañeros. Sin embargo, un testigo indicó que un hombre de unos 45 años disparó contra su humanidad.
Minutos antes el gendarme recibió una llamada telefónica de la UPC del sector de Buenos Aires, donde laboraba. Según Mario Castro, jefe de las UPC, un ciudadano observó que cuando Hurtado llegó a San Martín le dispararon. La bala le complicó varios órganos, según la autopsia; además, sufrió lesiones porque se estrelló contra la vereda.
Gonzalo Sandoval, comandante de Policía, señaló que algunos testigos observaron a un sujeto vestido de negro que corría luego de disparar contra el gendarme, quien al momento del incidente se encontraba solo, sin el chaleco antibalas ni casco, pese a que los uniformados cuentan con el equipo necesario.