Opuesto al mandato que elimina la tercerización laboral, que será aprobado este miércoles, vísperas al 1 de mayo, Día de Trabajador, por la Asamblea Nacional Constituyente, el asambleísta Luis Hernández teme que pueda tener errores.
"Ya tenemos la mala experiencia en la Ley Tributaria", que hubo que modificar por ciertos errores. "Yo pienso que puede pasar lo mismo con el mandato, que hay ciertos errores que más tarde puedan ser rectificados", dijo esta mañana el asambleísta provincial por Pichincha.
De esta forma, el asambleísta por el movimiento Red Ética y Democracia (RED), quien consideró que el documento aún no ha sido lo suficientemente debatido, cuestionó la urgencia en aprobarlo, y la calidad de un mandato.
"¿Cuál es la urgencia? ¿la urgencia es que llegue al 1 de mayo o la urgencia debe ser un proyecto bien debatido, una ley que reforme el Código de Trabajo, una ley que beneficie a todos los obreros?, cuestionó.
Pero a diferencia del asambleísta Hernández, la asambleísta Irina Cabezas indicó al mismo medio que este tema es el que ha tenido más consensos y debates en la Asamblea, por lo que aseguró está totalmente sólido.
Cabezas, asambleísta por el movimiento oficialista (PAIS), refirió que el mandato ha sido uno de los más consensuados. "Ya tiene dos meses en la elaboración. Es un mandato en el que todos los sectores que están implicados han podido participar y dar su versión", enfatizó.
Pero Hernández, miembro de la mesa 9 de Soberanía, Relaciones Internacionales e Integración Latinoamericana hizo hincapié en la situación de las personas que trabajan por horas y en diferentes empresas.
"¿Qué va a suceder? con ellos", dijo. "¿Van a ser absorbidas por el empresario? ¿Y qué pasa si esas mismas personas trabajan en otros restaurantes? Todos esos son temas que tienen que ser debatidos y analizados con tiempo y no poniendo una fecha límite para que coincida con el 1 de mayo, y de esa manera responder a posibles coyunturas políticas", replicó el asambleísta.
Enfatizó que el documento debe ser de beneficio de los obreros, y que aunque el objetivo del movimiento oficialista sea el de beneficiar a los trabajadores, el camino -vía mandato- es el que "está equivocado", más aún cuando está prevista la fecha para su aprobación, dijo.
Mandatos
Contrario a los mandatos, de los que dice nunca ha participado ni votado, el asambleísta por el movimiento Red Ética y Democracia (RED), Luis Hernández, asegura que los documentos tienen la debilidad de no ser socializados.
El mandato "tiene una de las más grandes debilidades que puede tener algo que puede significar una ley, que no es suficientemente socializada, que no es perdurable en el tiempo y que no ha sido sometido a un análisis profundo como sucede con la ley", dijo a Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
A criterio del asambleísta, un mandato responde a un interés político coyuntural, por lo que no se maneja con la responsabilidad ni los tiempos necesarios.