La falta de mobiliario y locales sigue postergando las actividades de los establecimientos.
Este año el periodo escolar va a ser diferente para los maestros y estudiantes de la escuela fiscal Adolfo Fassio, ubicada en Cuenca y Los Ríos.
La principal razón es que tras 54 años de haberse fundado el plantel es la primera vez que será reestructurado, manifestó Santiago Molina, director de la institución.
Esto debido a que la escuela se integró recientemente al plan tripartito de reparaciones a los planteles fiscales que impulsa el Ministerio de Educación, el Municipio de Guayaquil y la Universidad de Guayaquil.
Molina advirtió que la inversión dará por primera vez a la escuela un patio de cemento y un segundo piso. Sin embargo, mientras se realizan las adecuaciones, que se prevé terminarán a mediados de junio, los pequeños de segundo a séptimo año de básica recibirán clases en una bodega que alquilaron los padres de familia.
“Es un local grande que están arreglando los padres de familia. Será un poco incómodo para los niños, pero de todas formas es un sacrificio que tenemos que hacer”, dijo Molina, al indicar que las clases empezarán el próximo lunes.
Similar situación enfrentan las escuelas Guillermo Soto y Hernán Bravo en el Guasmo central, así como la Unidad educativa Ciudad de Ibarra en la cooperativa 25 de Enero, en el Guasmo norte.
Carmen Miranda, directora de la escuela Guillermo Soto, sostuvo que el atraso del inicio de las actividades se debe a los trabajos que se efectúan en la fachada del plantel.
“Pensamos que los trabajos concluirían antes del periodo lectivo, pero no ha sido así. Tenemos los materiales de construcción en las aulas y en el patio”, refirió Miranda.
Al igual que esta institución las escuelas Hernán Bravo y Ciudad de Ibarra comenzarán las clases en quince días.
Luis Chancay, presidente de la Asociación Nacional de Directores de Escuelas y Jardines del Guayas (Andej-G), informó ayer que del 80% de los planteles fiscales que inauguraron clases el pasado lunes, el 40% ha optado por abrir sus puertas la próxima semana.
Explicó que esta decisión se debe a que los directores de los establecimientos fiscales aún no reciben los recursos que el Gobierno debe asignar para suplir la contribución voluntaria (25 dólares por estudiante).
“Sin estos recursos es imposible comprar los insumos y otros materiales que necesitan los maestros en las escuelas”, insistió Chancay.
Sin embargo, agregó que la inauguración fue realizada para dar a conocer a los padres de familia las necesidades de los locales, especialmente la falta de mobiliario.
Con él coincide William Pazmiño, presidente de la Unión Nacional de Educadores del Guayas (UNE), quien aseguró que la falta de pupitres y de arreglos de locales fue la causa de las suspensiones.
colegios empiezan de a poco
Mientras tanto, la mayoría de los denominados colegios emblemáticos de la ciudad reciben de a poco a sus estudiantes para el presente periodo.
A pesar de que el Instituto técnico superior Guayaquil efectuó un acto por la apertura del año lectivo hace dos días, recién empezará clases el lunes 5 de mayo, informó la rectora del establecimiento, Carmelina Villegas de Carrión.
El colegio Vicente Rocafuerte, en cambio, inició actividades con los estudiantes de primero y sexto año. El martes lo hicieron los alumnos de segundo y quinto año; para el lunes 5 de mayo está prevista la entrada de cuarto y tercero.
En el colegio femenino Dolores Sucre también se indicó a las alumnas que acudan a clases por grupos. Ayer entraron las estudiantes de cuarto y quinto curso; y mañana sexto curso. El básico lo hará después.
DETALLES: Planteles
Bancas
Más de cinco estudiantes del colegio Eloy Ortega (isla Trinitaria) trasladaron ayer varios pupitres de un curso a otro, debido a la falta de mobiliario.
Minga
La directora de la escuela Guillermo Soto (Guasmo central) convocará este fin de semana a los padres de familia para realizar una minga.
Patio
El patio de la institución Ciudad de Ibarra (Guasmo norte) está lleno de lodo y maleza.