Son cerca de 200 personas que están damnificadas luego de doce horas de precipitaciones.
Más de doce horas de lluvia continua provocaron daños en unas 20 casas de este cantón y deslaves que interrumpieron la vía a Loja.
Los derrumbes dejaron incomunicados a poblados situados en el tramo Saracay-Balsas-Río Pindo-Chaguarpamba.
El aguacero, que empezó en la tarde del lunes y se prolongó hasta la madrugada de ayer, causó el desbordamiento de la quebrada Santa Elena y se formó una peligrosa corriente a lo largo de la calle Sucre.
En ese lugar, los habitantes salieron con sus pertenencias de las casas y locales comerciales. “El agua dañó nuestros electrodomésticos y materiales de oficina”, dijo un empleado del almacén Campoverde.
A eso de las 22:00, la energía eléctrica fue suspendida para precautelar la seguridad de los habitantes. Asimismo, el sistema telefónico colapsó al caerse unos postes en la entrada a Balsas, en la vía a Saracay.
Cerca de las 06:00 de ayer se reestableció la electricidad para esta zona.
Cerca a Saracay se produjeron unos seis aluviones de gran magnitud que obstaculizaron el paso de los vehículos desde y hacia Machala.
“Son grandes montículos de tierra y lodo que han caído y no podemos pasar a ver a nuestros animales”, dijo José Reyes, agricultor de Balsas, quien perdió su granja porcina y tres de sus animales quedaron atrapados en el lodo y piedras.
Una de las viviendas afectadas es la de la familia Carrión Ruiz, que quedó en medio del lodo, piedras y vegetación.
En el sector de la calle 24 de Mayo una alcantarilla resultó averiada por la fuerza del agua, que, además, dejó en peligro a unas cinco viviendas, entre ellas la de María Capa, de 73 años de edad. La mujer buscaba ayer recuperar la leña que fue arrastrada por la corriente.
“Mi cocina se ha ido con el agua y no sé qué hacer porque se llevó todo y tengo miedo que mi casa se vaya también”, mencionó la mujer.
En la mañana de ayer, la maquinaria del Consejo Provincial de El Oro, así como del Municipio de Balsas y del Cuerpo de Ingenieros del Ejercito realizaron trabajos de limpieza en las calles céntricas del cantón y en las vías de salida.
Largas columnas de vehículos se formaron en los dos carriles de la vía a Loja. El Ejército y la Policía también colaboraron con la evacuación y el trafico de vehículos.
El alcalde de Balsas, Manuel Pinto, dijo que la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos apoyaron en el rescate de las familias perjudicadas, que llegarían a 200 personas.
“Son daños incalculables que quedaron tras las lluvias”, anunció la autoridad local.
Varios grupos de moradores se organizaron para solidarizarse con los damnificados y prepararles el almuerzo.
“Preparamos comida para unas 200 personas pero necesitamos ayuda del Gobierno”, dijo Marcia Carrión, organizadora de la actividad benéfica.
El colegio Vicente Anda Aguirre, ubicado en el centro de Balsas, fue afectado, por lo que se suspendieron las clases.
DAÑOS: Aguacero
Avicultores
Más de 2 millones de pollos es la producción avícola de este cantón que abastece a los mercados mayoristas de las provincias de El Oro, Azuay y Loja, pero la interrupción de las vías impidió ayer su comercialización.
Pérdidas
Víctor Romero, presidente de la Asociación de Avicultores de Balsas, calcula las pérdidas en 500 mil dólares.
Cultivos
Agricultores del cantón también perdieron parcelas de maíz, fréjol y otros cultivos de ciclo corto.
Desvíos
Para dirigirse de Machala a Loja los transportistas tienen la opción de utilizar la vía alterna que es la Saracay-Portovelo-Las Chinchas, pero las autoridades señalaron que no tiene las condiciones para el tráfico de vehículos pesados. La Policía de Tránsito mantiene un control en la Y de Saracay y la vía a Piñas.