Su gusto por la cocina le vino desde niña. A los 5 años, Eliana Álava ya intentaba preparar galletas y atender con alguna especialidad a las visitas que llegaban a su casa.
Por eso apenas se graduó del colegio no dudó en irse a Quito a estudiar gastronomía. Allá afinó esa habilidad para ponerle la dosis exacta a cada comida e innovar con combinaciones culinarias.
Con su título de chef hizo maletas y aun sin saber una pizca del idioma viajó a Japón para especializarse en cocina oriental. Aprendió pronto el lenguaje y las preparaciones de platos japoneses, tailandeses, coreanos, vietnamitas y malasios.
A su regreso encontró espacio en hoteles y restaurantes, pero cuando se convirtió en mamá quiso tener más tiempo para sus hijos, por lo que se volcó a dar asesorías y transmitir sus conocimientos a los estudiantes de la Escuela de los Chefs y del Instituto Superior de Arte Culinario (ISAC).
Ahora esta mamá soltera, de 34 años, comparte su tiempo entre la gastronomía y la crianza de sus hijos, Yanela, de 7 años, y Miguel, de 4.
Ellos han heredado el gusto por la cocina, y preparar postres o poner la mesa juntos se convierte en una actividad cotidiana de integración familiar.
Dice que disfruta cocinar con sus hijos, cada uno colabora en una tarea: picar, romper los huevos o poner la mesa.
Eliana acaba de llegar de la Antártida, donde fue la chef oficial de la expedición de científicos ecuatorianos y extranjeros que permanecieron durante dos meses en esa estación.
Ella se encargó de preparar un menú balanceado para la misión, integrada por jóvenes y adultos de entre 22 y 64 años, de diferentes nacionalidades. "Preparaba cocina ecuatoriana y extranjera, y mandábamos a regalar tortas a otras misiones", recuerda.
No será su única expedición. Hará una investigación durante cinco años para determinar la alimentación y salud en la Antártida, en la que es clave conocer las calorías según grupos de edad, estatura y peso.
Esta mamá adora enseñar a la gente que tiene aptitudes para la gastronomía, pero no cuenta con los conocimientos necesarios.
Hoy presenta una receta sana, pensada en su especialidad oriental, pero adaptada a la cultura ecuatoriana con sabores locales, como el maní. La preparación se puede acompañar también de langostinos.
Brochetas de lomo de res ‘satay daging’
Ingredientes:
— 1 k de lomo de res cortado en cubos
Marinada:
— 1 cebolla paiteña o colorada
— 2 dientes de ajo machacado
— 1 cda. de raíz de jengibre rallado
— 2 cdtas. de comino molido
— ½ cda. de ají fresco rojo
— ½ cdta. de pimienta negra molida
— 2 cdas. de salsa de soya clara
— 1 cda. de aceite de ajonjolí
— 1 cda. de jugo de limón
— ½ cdta. de sal
— 1 cdta. de azúcar morena
Preparación
1. Mezcle todos los ingredientes de la marinada en un recipiente de vidrio, agregue la carne y revuelva hasta que se impregne bien; tape y deje en reposo en el refrigerador por dos horas, o si es posible toda la noche.
2. Ensarte la carne en palillos de bambú de modo que haya tres a cuatro trozos en cada una.
3. Ase por ocho minutos al carbón o en una sartén, dando la vuelta varias veces.
4. Sirva de inmediato.
Nota: Acompañar con una ensalada de lechugas y tomate.
Salsa de maní
— 200 ml de aceite
— 400 g de maní entero
— 1½ l de agua
— 30 ml de soya o jugo de limón
— Sal y pimienta
Para la pasta
— 1 cebolla paiteña
— 2 dientes de ajo
— 2 ajíes frescos rojos
— 10 g de semilla de cilantro
— 100 g de almendras sin piel
— 5 g de páprika
— 30 ml de agua de tamarindo
— 5 g de hierba luisa
Licue los ingredientes de la pasta, después esta mezcla se fríe con el aceite, el maní, el agua, la salsa de soya, la sal
y la pimienta. Deje la preparación una hora a fuego lento.