La mesa 4, de Ordenamiento Territorial, es la única que en casi cinco meses de funcionamiento de la Asamblea no ha presentado ni un solo artículo. Recién el próximo miércoles planea presentar ante la Comisión Directiva un grupo de diez artículos.
En ellos se establecerán los niveles de Gobierno: central (Ejecutivo), intermedio (lo que hoy son prefecturas sin gobernaciones) y locales (municipios y juntas parroquiales). También se definirán las competencias de cada una de las instancias.
El movimiento PAIS se inclina por reestructurar los consejos provinciales.
Incluso analiza un cambio de nombre de estas entidades (mancomunidades sería una opción) que tendrán dos órganos específicos.
La presidenta de la mesa 4, Tatiana Hidrovo, y el vicepresidente de la Asamblea, Fernando Cordero, ambos de PAIS, adelantaron la desaparición de la figura del gobernador provincial, nombrada de forma directa por el primer mandatario, y tras un tiempo prudencial la eliminación de los organismos de desarrollo regional (como CRM en Manabí o Cedegé en Guayas), cuyas competencias serán asumidas por las denominadas mancomunidades provinciales.
El cargo de prefecto se mantendrá con otro nombre, que podría ser un “gobernador, electo por votación popular”, refiere Hidrovo.
PAIS también busca que las entidades provinciales tengan un Comité Ejecutivo liderado por el gobernador electo y su directorio se integrará con los alcaldes de cada uno de los cantones. A este órgano se le delegarán los proyectos de planificación y la aprobación del presupuesto de la entidad.
Mientras que un segundo órgano, denominado legislativo, se encargará de elaborar las ordenanzas y las tareas de fiscalización.
Según el asambleísta Jorge Sarango (PK), “para escoger los integrantes del Comité Legislativo se establecerán mecanismos que garanticen la presencia de representantes rurales”.
Un modelo se aplicaría en cada cantón, que contará además con la participación de los presidentes de las juntas parroquiales.
Aunque esto último aún no tiene un consenso mayoritario, “PAIS lo quiere establecer, pero los de mi bloque creemos que sería aumentar más burocracia”, afirma Sarango.
Cordero resalta que la reasignación de competencias que se hará en esta nueva Constitución evitará la contraposición de funciones existentes entre los actuales municipios y prefecturas.
Sobre las facultades, a las mancomunidades se les encargaría las vías principales que unen a la provincia con el resto del país, proyectos de riego, entre otras.
Mientras que los municipios tendrán potestades en los sectores urbanos.
Zonas rurales
Las juntas parroquiales serán entes autónomos con competencias exclusivas. Tendrán participación en los concejos cantonales y sus integrantes electos por voto popular trabajarán de forma conjunta con las entidades del Gobierno central.
Regionalización
La fusión de provincias se dará de forma paulatina y bajo ciertos criterios como las fuentes hídricas.