Ex obispo y presidente electo paraguayo señaló que quiere reforma constitucional.
El presidente electo paraguayo, Fernando Lugo, afirmó ayer que sueña con “la patria grande”, con una Latinoamérica integrada, sin fronteras”, afirmando que quiere estrechar relaciones con otros gobiernos de izquierda de la región.
En una entrevista en el estudio de la radio local Fe y alegría, nombró a varios presidentes izquierdistas de la región: “con los pueblos de Correa, de Bachelet, de Tabaré”, afirmó, por los presidentes Rafael Correa (Ecuador), Michelle Bachelet (Chile) y Tabaré Vázquez (Uruguay).
Resaltó también a Evo Morales, de Bolivia; Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina; Hugo Chávez, Venezuela; y Nicaragua, Daniel Ortega.
Morales felicitó a Lugo afirmando que “saludamos a un revolucionario, a un padre de la Iglesia católica, que se suma a la lucha de los pueblos con otra forma de pensar”, mientras que Chávez anunció su intención de “encontrarse lo más pronto posible” con él.
Además, el ex obispo destacó su afinidad ideológica con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Una vez conocidos los resultados, EE.UU. indicó que espera trabajar con Lugo, aunque se reservó comentarios sobre sus posibles políticas.
En lo interno, Lugo se mostró partidario de reformar la constitución y señaló que “a partir de ahora comienza una nueva era de la política paraguaya (...) la historia cambia, cae el Partido Colorado, cambian las estructuras y se abre un gobierno para todos los paraguayos”.
“Esta opción por los pobres es una opción pastoral no excluyente, hay que incluir a los pudientes, para poder consensuar temas, creo que los diferentes partidos de la Alianza lo entienden muy bien”, afirmó.
Lugo ganó con 40,8% de los votos contra 30,8% de Blanca Ovelar, del gobernante Partido Colorado, desplazado tras 61 años en el poder, incluyendo los 35 de dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).
Lugo se declaró esperanzado" de lograr la renegociación de un tratado energético con Brasil sobre la hidroeléctrica de Itaipú, lo que le permitiría a Paraguay obtener más ingresos para combatir la pobreza.
Sin embargo el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, también izquierdista, tras saludar a Lugo por su triunfo, descartó revisar el tratado de esa hidroeléctrica binacional. El mandatario electo reconoció que en su Gobierno se debe modificar la Carta Magna porque “la actual se hizo en 1992 y hay muchas instituciones creadas que no han tenido el resultado esperado”. Pero no respondió si piensa incluir en esa reforma la reelección presidencial.