La Subsecretaría de Cultura inició su proyecto el pasado sábado. Uno de los sectores beneficiados con la acción es la cooperativa Monte Sinaí, en la vía Perimetral Norte.
Suscitar expresiones culturales en las comunidades. Descubrir la cultura escondida a través del sujeto comunitario. Estos son los objetivos que se plantea la Subsecretaría de Cultura del Litoral con la realización de un programa que comenzó el pasado sábado: talleres de arte en espacios comunitarios, que tendrán la duración de tres meses, según lo anunció la titular del ramo, Sonia Manzano.
En Guayaquil la actividad se realiza en lugares como el Centro Hogar de Cristo, ubicado en la cooperativa Monte Sinaí de la vía Perimetral Norte; en Fundación Huancavilca, del Guasmo; y en la Biblioteca del Sinab, del Batallón del Suburbio.
Los talleres, que fueron inaugurados por Manzano, los dictan facilitadores que han sido capacitados por la Subsecretaría de Cultura.
En Hogar de Cristo más de 200 personas se inscribieron para los talleres de narrativa, pintura, música, poesía y gastronomía.
“Siempre he querido aprender a narrar, tener la chispa para escribir historias, y mi meta es aprender”, dijo Rosa Burgos, de 49 años, quien cada sábado acude a Hogar de Cristo, donde estudia el bachillerato. Y desde el sábado pasado asiste al taller de narrativa, que imparte en el mismo lugar la Subsecretaría.
Patricia Ordóñez, gerente social de Hogar de Cristo, comentó que la entidad tiene un programa de bachillerato los fines de semana, para que quienes no han completado su instrucción secundaria, lo hagan.
Los talleres que efectúa la Subsecretaría de Cultura son tomados por estos alumnos. Y, además, están abiertos a toda la comunidad.
“El objetivo es desarrollar la creatividad de los alumnos, el amor por la lectura y que creen sus propias historias”, refirió el facilitador del taller de narrativa, José Antonio Núñez del Arco. La meta de Mauricio Sani, el facilitador de música, es formar un coro con sus alumnos. Le hubiera gustado enseñar a interpretar instrumentos, pero la dificultad es la carencia de estos. En cambio, la voz es un instrumento que está en cada una de las personas.
José Landín, uno de los funcionarios de la Subsecretaría, explicó que luego de tres meses se hará un festival de arte con los trabajos resultantes de los talleres.
MERCEDES VALVERDE
“Estoy contenta de estudiar a la edad que tengo (47 años). Algunas amigas me felicitan por lo que hago y otras me dicen: ¿A tu edad?”.