Por primera vez en Guayaquil Solca realiza trasplante de médula por este método en menores.
Hace dos años, Jonathan Nicola Coloma (entonces de 6 años) empezó a sentir fatiga, malestar en el cuerpo, ganglios inflamados y su color se volvía pálido, lo que motivó a su médico a enviarlo a realizar una prueba de leucemia en Solca. El examen resultó positivo y fue ingresado en esa casa de salud con leucemia linfoblástica aguda.
Según los médicos, este tipo de enfermedad es curable en el 80% de los niños cuando se detecta a tiempo, sin embargo el 20% de los casos se muestra resistente al tratamiento o los menores recaen tempranamente y requieren de un trasplante de medula ósea como Jonathan.
El cuadro del menor resultaba preocupante en vista de que es hijo único, pero gracias a “un trasplante de médula ósea con células progenitoras obtenidas de la sangre de cordón umbilical” Jonathan, salvó su vida.
Este menor es el primer paciente sometido a este tipo de trasplante que por primera vez se realiza con éxito en el hospital de Solca de Guayaquil, ya que en Solca de Cuenca se han realizado otros.
Bella Maldonado, hematóloga clínica, jefe de la Unidad de Trasplante de Médula ósea de Solca, explica que el niño fue inscrito por sus padres para acceder a este tipo de trasplante, por lo que se comenzó la búsqueda de un cordón umbilical compatible, el cual fue encontrado en el Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea en México.
Se enviaron todas las pruebas y este se consideró el adecuado pues aparte de tener células similares, coincidía genéticamente en cinco de seis compatibilidades por lo que fue adquirido por Solca.
Una vez traído el cordón el menor fue preparado para el trasplante, que se realizó el pasado 20 de febrero. El pequeño se recupera exitosamente y esta semana será dado de alta.
Procedimiento
El cordón umbilical de un recién nacido es un importante reservorio de células madre, pero estas también pueden ser obtenidad directamente desde la médula del hueso ó desde la sangre periférica después de una estimulación medular que forza a la médula a producir células progenitoras en cantidad exagerada obligándolas a salir al torrente sanguíneo.
Bella Maldonado expresa que con frecuencia se piensa que el trasplante de médula ósea es una intervención quirúrgica como ocurre al trasplantar un órgano sólido.
En realidad, se trata de un procedimiento terapéutico que consiste en administrar altas dosis de quimioterapia dirigida a borrar la enfermedad medular y sistémica, seguido de la implantación de nuevas células en este caso del cordón umbilical, que darán lugar a la formación de nuevas células.
Después del acondicionamiento con quimioterapia, llega el día 0, fecha en la que se infunden las células y se inicia el periodo de aplasia (falta de función de la médula ósea), tiempo de riesgo por las numerosas complicaciones que pueden ocurrir durante el mismo y que es variable según el tipo de trasplante, siendo más prolongado en el del cordón (en Jonathan fue de día 35 días). En este tiempo el paciente está sin las defensas celulares y permanece en un área totalmente estéril.
Maldonado refiere que el trasplante de médula ósea mediante cordón umbilical es uno de los más difíciles de realizar, porque además del rechazo que pudiere ocurrir, el tiempo de recuperación hematológica es más prolongado (aproximadamente 2 meses).
Además, explicó que el proceso solo se puede realizar en niños y adultos con un peso menor a 40 kilos.
Manuel Nicola
Padre del menor
“Es terrible conocer que un hijo tiene leucemia, pero siempre hay una esperanza”.
Bella Maldonado
Hematóloga clínica
“Jonathan aún no puede recibir visitas y necesita colocación de plaquetas tres veces por semana”.