Éver Almeida, DT canario, cree que los amarillos merecían triunfar en la Casa Blanca, pero su ofensiva no tuvo certeza.
El estratega Éver Hugo Almeida no dudó en decir que Barcelona jugó uno de sus mejores partidos, desde que se inauguró el estadio de Liga de Quito, en 1997.
“Lamentablemente no nos acompañó el resultado… De visitantes no podemos fallar cuando tenemos una oportunidad de gol y nosotros fallamos”, afirmó en los escasos minutos que una representante de los toreros le permitió dar declaraciones al estratega guaraní.
Visiblemente decepcionado por la tercera derrota canaria en la temporada, el paraguayo insistió: “Merecíamos el triunfo. Barcelona viene de menos a más (futbolísticamente). Nos faltó puntería y una pelota (sobre el gol de los albos, convertido por William Araujo) que llegó desde 30 metros hacia el arco (de Gastón Sessa) terminó con nuestras opciones. Si había más aplomo y lográbamos un gol, habría sido otro el resultado”.
El DT no emitió declaraciones sobre la expulsión de su hijo Iván Almeida, quien estaba en la banca de suplentes. A su salida de la cancha, el preparador de arqueros insultó a los hinchas de la tribuna occidental.
BAUZA ANALIZA AL RIVAL
“A mí no me sorprendió que Barcelona jugara así. El partido de Guayaquil fue complicado y suponíamos que podían hacer un buen partido en Quito”, comentó Edgardo Bauza, DT de Liga.
“Nosotros tuvimos una buena tarde”, agregó el gaucho, quien señaló que el juego contra los toreros fue más difícil que cuando los albos enfrentaron al D. Quito y El Nacional, en Casa Blanca.
BAJÓN ALBO
El Patón dijo que el bajón mostrado por su equipo se debe al trajín de jugar la Copa Libertadores: “A veces las cosas no pueden resultar. Controlamos mejor el partido en la segunda etapa”.
Araujo afirmó que su gol fue una individualidad que pudo tener él u otro compañero. “El Profe me mandó al campo para que cerrara espacios. Si tenía oportunidad de ir arriba no debía desaprovecharla y así lo hice”, refirió.