Expertos hablan de falta de preparación de los guardias y el Presidente de peligro para la seguridad.
Aunque tiene un revólver calibre 38, Eduardo indica que en los tres años que lleva trabajando como guardia de seguridad privada de un local de ropa del centro, su compañía nunca le ha dado un curso sobre manejo de armas de fuego. Lo único que sabe de eso ¬dice¬ es lo que aprendió en el servicio militar.
En cambio, Lorena, de 29 años, desconoce cómo debe usar el revólver que la compañía de seguridad para la que trabaja le dio hace cuatro meses, cuando comenzó a laborar como guardia de una urbanización. “Solo presenté mi registro de antecedentes y me contrataron, pero no me dieron ningún curso de seguridad”, comenta.
Lorena y Eduardo dicen que aunque sean mal remunerados y pongan en riesgo sus vidas (ganan $ 200 por doce horas de custodia diarias sin chalecos antibalas), deben cuidar sus puestos porque no hay más oportunidades de trabajo.
Por ello prefieren no revelar el nombre de las empresas a las que pertenecen, las cuales forman parte de las 1.091 compañías de seguridad que funcionan legalmente, según el Departamento de Control y Supervisión de Organizaciones de Seguridad Privada (COSP).
Aunque no hay estadísticas, el jefe del Departamento de Control de Armas y Explosivos de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) en Guayas, Johnny Ramírez, manifiesta que estas empresas se incrementaron en el 300% en los últimos ocho años, por el aumento de los delitos. “En el 2000 había pocas empresas que custodiaban bancos o urbanizaciones, pero el crecimiento de los niveles de delincuencia hizo que los dueños de locales comerciales o casas también contraten este servicio”, dice.
Franklin Gallegos, vicepresidente de Anesi (Asociación Nacional de Empresas de Seguridad Integral e Investigación Privada), asegura que la necesidad de protección se convirtió en una oportunidad económica que hizo proliferar las compañías fantasmas; es decir, las que funcionan sin autorización y las cuales, señala, existen en igual número que las legales.
“Las no autorizadas no invierten en equipos ni capacitación para el guardia, por lo tanto su servicio vale menos que el de las legales y se genera una competencia desleal”, afirma.
El sábado pasado, en su enlace radial, el presidente, Rafael Correa, dijo que se calcula que hay unos 60 mil guardias privados armados en el país. “Eso es mayor cantidad de hombre armados que las FF.AA. y es peligrosísimo para la seguridad nacional”, expresó. Por lo tanto, afirmó, se va a tener que empezar a poner más controles.
Carlos Echeverría, representante de la empresa Crimyseg que presta capacitación en seguridad, asegura que existe un peligro social en la proliferación de las empresas fantasmas. “No sabemos qué antecedentes tienen estos guardias, pero todos están dotados de armas que pueden ser mal usadas y desembocar en una espiral de violencia incontrolable”, opina.
Al respecto, el jefe de control de armas explica que los custodios de las compañías fantasmas sacan permisos individuales, pese a que la ley obliga a que para la vigilancia móvil o fija la empresa se haga responsable de obtener esos permisos.
Pero las irregularidades también se presentan en empresas legales. El pasado jueves, por ejemplo, Gerardo Medina, un jefe de seguridad de la compañía Fortius, murió abaleado cuando supuestamente intentaba asaltar el Banco del Pacífico del Hiper Market norte. En el hecho otros dos guardias de la misma compañía fallecieron y cuatro fueron detenidos.
“Seguramente habrá guardias que por los bajos sueldos se dejan tentar por la delincuencia y por eso es que vemos asaltos en lugares que tienen vigilancia privada. Es algo a lo que todos estamos expuestos”, sostiene el vicepresidente de Anesi.
Mientras, el representante de Crimyseg reconoce que falta capacitar a los custodios. Una tarea, dice, en la que tiene mucho trabajo por hacer el COSP, entidad manejada por la Policía y que se encarga de regular a las empresas de vigilancia.
Carlos Moreno, nombrado jefe de esa instancia, admite que hay falencias en la entidad y asegura que esto se debe a la falta de logística y personal; actualmente hay ocho agentes y una patrulla para diligencias.
“Hace unos días hablé con el jefe del IV Distrito de Policía (Euclides Mantilla) y le pedí más apoyo para hacer operativos, porque sé que incluso gente colombiana y peruana está trabajando como guardia cuando la ley solo faculta a los ecuatorianos”, indica antes de que uno de sus asistentes le comente que en los tres años que lleva trabajando ahí nunca se han hecho operativos de control.
Jefe de control de armas
“El 80% de las armas que usan las compañías son nacionales”
NOMBRE Johnny Ramírez
CARGO Jefe del Departamento de control de armas de FF.AA.
Uno de los problemas con la proliferación de las empresas de seguridad es que el 80% de ellas tiene armas hechas en el Ecuador, las cuales no cuentan con las garantías de seguridad internacionales.
Las ecuatorianas son fáciles de clonar, porque si se roban un arma, el empresario comprará otra y le imprimirá el número de serie de la anterior. Hay empresas que sacan un solo permiso y compran cinco armas y a todas les ponen el mismo código de registro. Así no se puede hacer el seguimiento balístico.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas sabe que no se puede prohibir la fabricación nacional de armamento, sobre todo porque el Gobierno prohibió la importación. Sin embargo, es necesario que los fabricantes ecuatorianos adopten las normas de calidad internacional que nos permita tener un mayor control de esas armas.
Experto en seguridad
‘Verificar la vida del personal es fundamental en la prevención’
NOMBRE Daniel Adler
OCUPACIÓN Presidente de la compañía Israel Security
Las empresas solo piden cédula, récord policial, partida de nacimiento y dos o tres papeles más que no garantizan la preparación de una persona para encargarse de la vigilancia.
Para seleccionar a un guardia, hay que hacer investigaciones domiciliarias para conocer al candidato y el entorno vecinal y barrial donde vive, pedir referencias de vecinos.
También se deben realizar análisis de sangre para controlar niveles de droga y alcohol.
La capacitación debe comprender las áreas psicológica, amabilidad y recursos humanos, física (defensa personal y artes marciales), entre otras.
En la formación también debe incluirse el enseñar la identificación de rasgos morfológicos de los sospechosos: reconocer los gestos y movimientos corporales de los delincuentes.
También hay que reforzarlos con equipos de protección.
Cifras
248
Compañías. Es el número de empresas de seguridad autorizadas en el Guayas.
11.449
Custodios. Es la cantidad de guardias en las empresas legales. Expertos dicen que habría un número similar en las compañías fantasmas.
350
Miembros. Es el número de empresas unidas a Anesi.