Olvídese de Hong Kong, Beijing, Moscú y Mumbai.
Muchos de los nuevos blancos de inversión son las naciones ricas en minerales o petróleo, como Ghana, donde los altos precios de las materias básicas impulsan el crecimiento económico nacional, la estructura política es sólida o está en proceso de estabilizarse, y las puertas están abiertas a la inversión extranjera. Otras, como Vietnam, están en proceso de adoptar el capitalismo y crear industrias. Algunos inversionistas y negociadores los llaman mercados “reducto” o mercados “emergentes emergentes”.
“Los sistemas bancarios aún no funcionan de manera muy eficaz”, explicó Norman Villamin, director de investigación e inversiones grupales de estrategia para el área Asia- Pacífico de Citi Global Wealth Management.
“Así que el dinero extranjero que entra tiende a ser rápido, lo que en ocasiones infla los precios y provoca una reacción reguladora exagerada”.
Los inversionistas en estos mercados están dispuestos a correr ese riesgo. “Si en conjunto te alejas del riesgo, en conjunto también te alejas de las ganancias”, dijo Yvonne Ike, funcionaria regional para el África sub-Sahariana en el banco JPMorgan Chase.
BRASIL
Patrice Etlin dirige la oficina de Advent International, firma de capital privado, en Sao Paulo.
Sus primeros dos fondos, en 1996 y 2001, recaudaron 235 y 265 millones de dólares, respectivamente. El año pasado, su tercer fondo ganó 1.350 millones de dólares.
Las firmas de capital privado de Latinoamérica despiertan mucho interés entre los inversionistas en mercados emergentes.
Las firmas recaudaron la cantidad récord de 4.400 millones de dólares en 2007, de acuerdo con la Asociación Latinoamericana de Capital de Riesgo.
Las ofertas públicas iniciales en el mercado de valores brasileño recabaron la cantidad récord de 32 mil millones de dólares el año pasado.
La recién adquirida influencia de las compañías brasileñas, especialmente las empresas de metales, minería y agricultura, significa que ahora compran a competidores extranjeros. A nivel nacional, el negocio también está en auge. Advent se especializa en adquirir firmas de propiedad familiar, de manera que los esfuerzos de Etlin están dirigidos a forjar relaciones.
ANDREW DOWNIE
ÁFRICA
Tutu Ag ya re dejó el banco en el que trabajó 20 años para invertir en África. Agyare, director global de mercados europeos emergentes hasta noviembre en el banco de inversión UBS, en Londres, fundó Nubuke Investments, negocio con dos fondos que sólo invertirá en África.
África amasó 60.100 millones de dólares en fusiones y adquisiciones anunciadas en 2007, de acuerdo con la firma de servicios corporativos Thomson Financial, un incremento de casi el 47 por ciento con respecto al año anterior.
La inversión extranjera directa en países africanos alcanzó los 35.600 millones de dólares, en 2007, de acuerdo con el Consejo sobre Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas, el doble de la cantidad en 2004.
La Bolsa de Valores de Nairobi, en Kenya, fue uno de los mercados con mejor desempeño en 2006, pero las acciones se desplomaron por la violencia étnica que produjo al menos mil muertes después de las elecciones presidenciales, en diciembre.
HEATHER TIMMONS
KAZAJISTÁN
El año pasado, Adel Kambar, banquero británico, dejó su empleo en Merrill Lynch, en Londres, para trabajar con la oficina de una banca de inversión rusa, en Almaty, la ciudad más importante de Kazajistán.
Da la casualidad que el traslado de Kambar de Londres a Asia Central también coincidió con un desplome en los préstamos internacionales que habían sostenido al sector bancario de Kazajistán.
Pero Kambar dijo no arrepentirse. Los servicios financieros, comentó, están en proceso de trasladarse de Londres y Nueva York a los mercados emergentes. Lo mismo, agregó, sucede con los banqueros.
Mientras tanto, el colchón de riqueza petrolera de Kazajistán detuvo el colapso del sector bancario el otoño pasado.
Ahora, el puesto de Kambar podría ser más seguro que el de sus colegas en Nueva York.
Kazajistán posee dos terceras partes de las reservas de crudo en la región del Mar Caspio y es un imán para gigantes petroleros occidentales, como Exxon Mobil y Chevron, así como para competidores, entre los que se encuentran Gazprom, paraestatal rusa del gas, y la petrolera china China National Petroleum Corporation..
ANDREW E. KRAMER