- ABR. 09, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Derrumbes.
Mientras la vía Loja-Catamayo continúa cerrada al tránsito, producto del derrumbe ocurrido el lunes de la semana pasada, la antigua carretera que une a estas dos poblaciones fue abierta a todo tipo de vehículos.
Más de 30 máquinas trabajan actualmente en el kilómetro 18 de la vía afectada para reabrir una variante segura por donde puedan transitar con normalidad todos los usuarios que buscan trasladarse desde la Costa a Loja y viceversa.
La apertura de este desvío se ha retrasado debido a una inmensa roca existente en la montaña, por lo que varias veces se ha debido usar dinamita para destruirla.
La variante, según los técnicos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, estaría lista a partir del lunes próximo.
Entre tanto, en la vieja vía a Catamayo los conductores deben realizar peligrosas maniobras por la estrechez de dicho camino y porque persiste en esa zona el riesgo de deslaves.
Búsqueda
Los familiares de Vicente Anguisaca, cuyo cuerpo aún no ha sido encontrado en el sector donde se produjo el deslizamiento, expresaron ayer su deseo de seguir rastreando la zona pese a la dificultad para encontrar los restos.
Anguisaca desapareció, junto al tráiler que conducía, bajo las toneladas de tierra que cobraron -además- la vida de Elsa Jiménez y Narcisa Pérez.
Pese al llamado desesperado de su padre, Manuel Anguisaca, los organismos de ayuda como la Defensa Civil, la Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos abandonaron la búsqueda.
“Tendremos que seguir buscando por nuestra cuenta o después poner una cruz en este lugar”, dijo el afligido padre.