La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 6 de Abril del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Moda
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    BBC Mundo
    Lo Nuevo
    Dr. Tecno
    Soporte Emocional
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Diseño
    Cine
    El Aguacate
    Tendencias
    Desde las encantadas
    Ecología
    Orientación
    Libros
    Gastronomía
    Salud
    Cocina de Patricia
El Aguacate 
Hugh Hefner y su imperio: El ‘conejo’ papá
ampliar imagen ampliar imagen

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Ricardo Rivadeneira Carbo | rrivadeneira@radiocity.com.ec

El conejo, un pequeño y delicado mamífero perteneciente a la familia de los lepóridos.

Su rostro enmarcado en la inocencia infantil, ojos de candorosa tranquilidad, suave pelaje y graciosos bigotes que suelen hacerme olvidar que solían compararme con estos animalitos por compartir sus características dentales. Pero al ver a los conejitos saltar por praderas, cargadas de suaves brisas y sonidos que emanan del reino vegetal, yo solo puedo pensar en una cosa, sexo.

Antes de que algunas imaginaciones se vayan por la tangente, está claro que la fisonomía de este animal ha sido prostituida como aquella icónica imagen de la revista Playboy. Un pícaro conejo con su corbatín, listo y dispuesto para que la noche le enseñe todo lo que la oscuridad puede entregarle.

Detrás de esta fachada, el genio empresario de este imperio es Hugh Hefner, quien es quizá, después del Hombre de Buchanan’s, Mick Jagger y Nitro de los Gladiadores Americanos, el hombre con la presencia más viril e imponente de todas las galaxias conocidas por el hombre.

Hefner, quien tuvo sus inicios como soldado en la Segunda Guerra Mundial, estaba pensando en ser dibujante y caricaturista. Mientras asistía a ciertos cursos de escritura creativa, arte y psicología en la Universidad de Michigan, se le ocurrieron ciertos conceptos básicos para la conocida revista de caballeros. Completó su semestre de sociología escribiendo un trabajo que examinaba los recién publicados estudios del Instituto Kinsey sobre la sexualidad masculina.

Después de pasar como corrector en la revista Esquire consiguió reunir $ 8.000 para la creación de lo que se convertiría en una revista que vende más de 3 millones de copias al mes solo en Estados Unidos. En sus inicios, Hefner la bautizó con el nombre de Stag Party, pero ya circulaba en el mercado una publicación llamada Stag, que ofrecía información relacionada con la vida al aire libre.

El colaborador y cofundador Eldon Sellers le sugirió cambiar el título a Playboy, inspirado por la compañía para la que trabajaba su madre, el Playboy Automobile Company. La primera edición tenía el privilegio de contar con Marylin Monroe en la portada, con una fotografía originalmente tomada para uno de sus calendarios.

Y Marylin no ha sido la única beldad en mostrar sus atributos naturales o photoshopeados (*) en las páginas de esta publicación. Ursulla Andress, Drew Barrymore, Nancy Sinatra, Linda Evans, Shannen Doherty, Farah Fawcett y la clásica Pamela Anderson son solo algunas de las conejitas que han provocado arritmias cardiacas a sus lectores. Playboy se ha diferenciado de competidores más explícitos como Penthouse y Hustler, por su contenido editorial.

Los artículos de la revista contemplan temas de interés público y están relacionados con el deporte, entretenimiento y estilo de vida. A su vez, Playboy ofrece entrevistas con personajes famosos y políticos, como Martin Luther King Jr., el ex presidente norteamericano Jimmy Carter, John Lennon y Yoko Ono.

Playboy siempre ha mantenido ciertas distancias y lineamientos que llevan a la revista por un sendero más del soltero clásico, con buen gusto para vestirse, beber y mujeres exuberantes. Y Heff nos lo recuerda día tras día con un estilo de vida a veces envidiable, con aquella interminables fiestas en la Mansión Playboy, su imagen de mujeriego insaciable, vestido de bata a diario y varias damas que lo acompañan hasta donde llegue el viagra.

Pero la mejor manera de disfrutar de Playboy es como cuando uno lo hacía de joven. Existe algo en aquella prohibición que había cuando uno era más chico que hipnotiza. El escabullirse por el cuarto del hermano mayor de algún amigo hasta encontrar escondido en lo recóndito de un clóset o debajo de una desordenada cama, ejemplares de Playboy. El ojearlos minuciosamente estudiando la fisonomía del cuerpo femenino como un santo grial hace de la revista el mejor libro de anatomía que haya existido.

El próximo 9 de abril, Hugh Heffner cumplirá 82 años y duele pensar que en el tiempo que toma leer este artículo, este caballero de la noche posiblemente se divirtió con alguna conejita.

(*) Término que se refiere a retocar imágenes por medio de programas de diseño gráfico Adobe Photoshop.


EL AGUACATE en Radio City: FM 89.3 Guayaquil y FM 99.7 la Península, de lunes a viernes, 18:00


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados