Domingo 06 de abril del 2008 Cultura

Entre arte y proselitismo

Juan Castro y Velázquez * para EL UNIVERSO

La producción de la pintora Alba Calderón de Gil

http://src.eluniverso.com//2008/04/06/0001/262/files/04-06-08-c03-012500.jpg

Escogedoras de café, obra emblemática de la fallecida pintora esmeraldeña Alba Calderón de Gil, es la portada del catálogo sobre su exposición en el MAAC.

Una muestra de las obras de la fallecida artista esmeraldeña se mantiene abierta hasta fines de abril en el MAAC.

Recuperar la memoria histórica es una tarea que jamás deben olvidar las instituciones culturales del Ecuador, un país en que la contemporaneidad se ha vuelto perjudicial en manos de una minoría que se declara adalid de la posmodernidad, y que intenta, de forma constante, arrasar con todo aquello que no entra en el engranaje para apoderarse de las instituciones culturales del país.

La Dirección Cultural del Banco Central del Ecuador en Guayaquil, a través de una exposición antológica, ha querido celebrar el centenario del nacimiento de una de las figuras femeninas más destacadas del Ecuador y emblemática integrante del movimiento comunista en nuestro país, pintora y esposa del escritor Enrique Gil Gilbert (1912-1973), uno de los integrantes del célebre Grupo de Guayaquil.

El Banco Central del Ecuador adquirió en fecha reciente una selección de obras de Alba Calderón de Gil en propiedad de su hijo, el músico Enrique Gil Calderón, cuyos hijos músicos irradian en una tercera generación dentro de la cultura nacional.

La exposición reúne 27 obras, entre pinturas, acuarelas, dibujos y croquis, casi en su totalidad de pequeño formato, proveniente del acervo del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC) y de las colecciones de Enrique Gil Calderón, Cecilia de Cheing y Juan Hadatty. Es una lástima que no consten en la muestra las obras de la Casa de la Cultura, Núcleo del Guayas. La exposición está abierta en horario amplio en la sala Multifuncional del MAAC hasta fines de abril del 2008.

La muestra está acompañada por un catálogo ilustrado, con un texto del crítico Juan Hada-tty Saltos, amigo personal de los esposos Gil-Calderón, quien ha recogido tanto apreciaciones sobre la obra artística de Alba, como anécdotas de su vida y entorno, tan ligado al proselitismo político del movimiento de izquierda en Ecuador. Varios aspectos de la vida de Enrique y Alba los he conocido desde mi niñez, por la estrecha amistad de ellos con mi familia, entre ellos mi madre, entonces adolescente.

La portada del catálogo y el estandarte de la exposición muestran la obra Escogedoras de café, quizás su obra más notable y compleja de la pintora, que infortunadamente no se exhibe ya que se  encuentra –con su boceto- en la muestra Claves del Arte en la ciudad de Portoviejo, lo que lamentablemente no se menciona en la exposición.

Durante la ceremonia de inauguración tanto el pintor y muralista Jorge Swett Palomeque, uno de los últimos sobrevivientes de la Sociedad de Artistas y Escritores Independientes, y el poeta y periodista Fernando Cazón Vera, ponderaron la importancia artística de Alba Calderón de Gil, como una de las grandes pintoras guayaquileñas. Opinión, que con mucho respeto no comparto, ya que su obra por motivos ajenos al arte no pudo realmente florecer a una gran producción. Ello, ciertamente, no le resta importancia y trascendencia a su figura de pintora, que llegó a impostarse en una siguiente generación en la pintora Judith Gutiérrez, para quien fue su mentora.

Es muy interesante observar en los retratos de Alba la posible influencia de su amigo Manuel Rendón (1894-1980), especialmente en la forma de dibujar en forma continua las cejas y nariz, el tratamiento de las cabelleras, así como otros detalles. Es más, hay acuarela de un paisaje serrano que casi podría pasar por obra de Rendón. Por ello pregunté a Juan Hadatty si acaso Alba y Enrique habían visitado a los esposos Rendón en la Quinta Yupana, cerca de Cuenca. Otros retratos nos recuerdan, por sus rostros anchos y planos, los escasos retratos que han sobrevivido de Araceli Gilbert (1913-1993).

La muestra reúne varios paisajes, entre ellos de la hacienda Chojampe, propiedad de la familia Gilbert, de la que hay numerosas historias en torno a la legendaria matrona guayaquileña, Alejandrina Gilbert, llamada Mama Aleja, cuya puntería certera con el fusil ha trascendido los tiempos.

Considero que esta muestra puede ser el detonante para dar paso a una investigación exhaustiva sobre la influencia del movimiento de izquierda en la cultura nacional, en especial de Guayaquil, donde sus miembros, entre ellos Alba Calderón de Gil, fueron gestores de una de las transformaciones más notables del siglo XX, la llamada “Gloriosa” Revolución del 28 de Mayo de 1944, que marcó una antes y un después de tantos aspectos cordales de la cultura en el Ecuador.

* Historiador de arte
Cultura

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.