Las explosiones causadas por el bombardeo colombiano contra un campamento de las FARC en territorio de Ecuador el pasado 1 de marzo causaron la muerte al ecuatoriano Franklin Aisalla, confirmó una segunda autopsia practicada hoy por el Departamento de Medicina Legal de la Policía en Quito.
Marcelo Jácome, forense jefe del Departamento, dijo hoy que Aisalla murió por "una laceración cerebral y una fractura de cráneo efecto de una onda explosiva" durante el bombardeo contra el campamento de las FARC, donde murieron al menos 26 personas, entre ellas el portavoz internacional de esa guerrilla, "Raúl Reyes".
Según Jácome, las conclusiones a las que llegaron después de revisar el cadáver de Aisalla son las mismas que presentó la Policía de Colombia, que practicó un primera examen, aunque añadió que éste alteró ciertas características del cuerpo.
"En la autopsia inicial se alteran ciertas características, en el examen externo, porque se hacen cortes con bisturí. Nosotros ya no podemos saber cuál fue el motivo (de los cortes)", dijo Jácome, quien aseguró que Colombia no envió el "protocolo de autopsia", en el que se detallan las incisiones efectuadas.
"Por eso se requiere el protocolo de autopsia primaria para saber qué es lo que encontraron ellos", aseveró Jácome, quien añadió que la Fiscalía ecuatoriana tendrá que solicitar ese documento para compararlo con el que ellos presentarán hoy.
El cuerpo no presentaba disparos, según Jácome, quien fue el encargado de entregar el cuerpo de Aisalla a la familia, que hoy organizará su velatorio en una funeraria de Quito.
Está previsto que el cuerpo de Aisalla sea incinerado mañana en un cementerio del valle de Los Chillos, en las afueras de Quito, y las cenizas quedarán en casa de sus padres, informó a Efe un familiar.
En principio, el cuerpo de Aisalla fue confundido por los militares colombianos con el del ideólogo del movimiento guerrillero "Julián Conrado".
Después de que fuera identificado en una fotografía por sus familiares en Quito, las autoridades colombianas indicaron que se trataba de Franklin Ponelia Molina, alias "Lucho", supuesto componente ecuatoriano de las FARC.