El Mandatario condiciona medida a que guerrilla libere a rehenes, incluida Ingrid Betancourt.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, autorizó ayer la excarcelación de rebeldes de las FARC a cambio de la puesta en libertad de las personas que la guerrilla tiene como rehenes, entre ellas la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
La decisión está contenida en un decreto que el gobernante firmó anoche y que, según el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, se constituye en “un mecanismo expedito e inmediato para el acuerdo humanitario”.
“Básicamente consiste en que el único requisito para que se realice el acuerdo humanitario es la liberación de los secuestrados”, explicó Restrepo en la Casa de Nariño.
El funcionario dijo que solo basta que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberen a la colombo-francesa Betancourt, a las otras 39 personas que mantienen en condición de canjeables o los demás secuestrados, más de 700, para que “un número singular o plural” de rebeldes presos sean excarcelados.
Los insurgentes pueden estar sindicados o condenados incluso por crímenes que no sean susceptibles de amnistía o indulto, destacó Restrepo, pero advirtió de que quienes quieran el beneficio de la suspensión condicional de la pena, o una alternativa, deberán dejar la lucha armada.
Salud de Betancourt
Mientras, la salud de Ingrid Betancourt empeoró tanto que la guerrilla tuvo que hacerla atender en puestos médicos de una zona selvática, según el defensor del pueblo, Vólmar Pérez.
Sin embargo, el gobierno colombiano desestimó la versión atribuyéndola a “rumores”.
Pérez declaró a radio Caracol, que la política, quien está afectada por leishmaniasis y hepatitis B, en la segunda quincena de febrero recibió atención en puestos de salud de los municipios de San José y El Retorno, al sureste de Bogotá, en el departamento de Guaviare.
Enfatizó que personas que aseguran haber visto a la ex senadora dijeron que “sus características físicas no distaban mucho de las imágenes de los niños de Somalia (afectados por hambrunas)”.
Las más recientes pruebas de vida de Betancourt –un video y una carta– datan del pasado 24 de octubre y fueron divulgadas un mes después. Se la ve muy delgada y con gesto lánguido.
La versión sobre un deterioro de la salud de Ingrid Betancourt se sumó a una ola de especulaciones sobre el estado de los rehenes en poder de las FARC.