El presidente de Ecuador, Rafael Correa, insistió este jueves en que no permitirá que quede en la impunidad el "asesinato" de un ecuatoriano durante el ataque militar colombiano contra las FARC en su país, en el que fueron abatidos el líder rebelde Raúl Reyes y cuatro mexicanos.
"Si (Franklin) Aisalla era delincuente, guerrillero, no justifica que se asesine a un ecuatoriano en suelo de Ecuador por tropas extranjeras", dijo Correa este mediodía ante cientos de indígenas y campesinos que se concentraron frente al Palacio de Carondelet, sede del gobierno nacional en Quito.
"Este gobierno no va a permitir que este caso quede en la impunidad", agregó.
Relaciones con Colombia
En su alocución en la Plaza de la Independencia, Correa denunció que sigue la campaña (de Colombia) para tratar de vincular a este gobierno patriota soberano que ha rechazado y seguirá rechazando involucrarse en el Plan Colombia.
Se refería a recientes declaraciones de autoridades colombianas en el sentido de que no reciben suficiente cooperación del Ecuador para combatir la insurgencia e inclusive que reciben ataques de los rebeldes desde el lado ecuatoriano.
"Ese conflicto no es nuestro, no tenemos porqué derramar nuestra sangre, no tenemos porqué desperdiciar nuestros recursos en un conflicto que no es nuestro", señaló.
"Que la prepotencia vaya a otros lados", dijo. "Denominan terroristas a las FARC y quieren que los demás países nos involucremos en ese conflicto", agregó.