El Gobierno de Bolivia dijo este jueves que se dio plazo hasta el 30 de abril para nacionalizar cuatro empresas petroleras, mediante una compra de acciones valorada en por lo menos 200 millones de dólares.
Las empresas objetivo son las productoras Andina, controlada por la española Repsol-YPF REP.MC, y Chaco, del grupo BP; la operadora de ductos Transredes, del grupo internacional Ashmore, y la empresa de almacenamiento y transporte menor CLHB, de capitales peruanos y alemanes.
La recuperación del control de esas empresas es una tarea pendiente del decreto de nacionalización de hidrocarburos del 1 de mayo del 2006, que convirtió a las transnacionales que operaban bajo contratos de riesgo compartido en prestadoras de servicios a la estatal YPFB.
La agencia oficial de noticias ABI dijo que el plazo fue fijado por un decreto aprobado el miércoles por el presidente Evo Morales y sus ministros, como parte de la preparación del segundo aniversario de la nacionalización que pasó a YPFB el control de vitales exportaciones de gas a Argentina y Brasil.
El ministro de Hidrocarburos boliviano, Carlos Villegas, dijo a reporteros que están "muy avanzadas" las negociaciones con las petroleras afectadas, que se iniciaron el año pasado.
"Hemos definido para cada una de las empresas estrategias, estamos avanzando y lo que se ha definido el día de ayer es una fecha, porque el Gobierno quiere entregar a la población boliviana el compromiso que tiene de la recuperación de las empresas capitalizadas (privatizadas)", declaró.
El ministro agregó que el Gobierno estaba seguro del éxito de las negociaciones, porque "ninguna empresa, Chaco, Andina, Transredes ni CLHB, indicó que esté en desacuerdo con el decreto de nacionalización (...) es decir el 50 por ciento más una acción" para YPFB.
El decreto en cuestión "establece el 30 de abril de 2008 como fecha definitiva para concluir negociaciones, suscribir documentos de transferencia y acuerdos necesarios, para la adquisición de las acciones" de las cuatro empresas, dijo ABI.
A principios de mes, Villegas reveló que, para financiar la operación, el Gobierno utilizaría un pago de aproximadamente 200 millones de dólares que la estatal brasileña Petrobras PETR4.SA haría próximamente por los líquidos incluidos en el gas que importa desde Bolivia y que se debitan a partir del año pasado.
No había reacciones inmediatas al decreto de parte de Andina, Chaco y Transredes, que son empresas mixtas surgidas de una privatización realizada a mediados de la década pasada, ni de la Compañía Logística de Hidrocarburos de Bolivia (CLHB), un ente privado formado posteriormente a partir de antiguas operaciones de almacenamiento de YPFB.