- MAR. 26, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Las afirmaciones de las autoridades colombianas de que el ecuatoriano Franklin Aisalla tendría vinculación con las FARC podría complicar el trámite para la repatriación de su cadáver que está en Bogotá, desde el 1 de marzo pasado.
Así lo advirtió el defensor del Pueblo, Claudio Mueckay, quien ayer dispuso que se traslade a Bogotá el asesor jurídico de la Defensoría, Lenin Rosero, para que establezca la situación administrativa y legal y agilice el traslado de los restos.
Preocupa, dijo Mueckay, que los protocolos que se levantaron tras su muerte se hayan realizado con el alias Julián Conrado, con quien lo confundieron, y se deba hacer nuevamente los papeles, lo que podría retrasar la repatriación. “Estamos ante una circunstancia que dificulta la tramitación ágil para la repatriación”, subrayó.
La Defensoría del Pueblo autorizó la repatriación del cadáver de Franklin Aisalla y cubrirá los gastos (servicios funerarios y transporte aéreo) del cuerpo que fue retirado por militares colombianos tras la incursión en territorio nacional.
Lenin Rosero confirmó que su viaje a Bogotá está previsto para hoy a las 18:45, y espera coordinar con el cónsul de Ecuador en esa ciudad, Carlos Solórzano Mantilla, para agilizar los trámites. Si las autoridades no ponen impedimentos, tomará hasta tres días el traslado a Quito, puntualizó.
Paralelo a esto, la Defensoría inició una investigación sobre el caso Aisalla en función de una violación de los derechos humanos. De determinarse a los responsables del asesinato, la justicia de protección de los derechos humanos prevé indemnizaciones a los afectados y un castigo por el delito de lesa humanidad, se indicó.