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Las camas suelen ser incómodas Las camas en que tanto anhelamos descansar cuando gozamos de salud, nos parecen odiosas e incómodas cuando tenemos alguna enfermedad. Entonces no podemos acomodarnos a nuestro gusto y continuamente nos deslizamos, quedando en un sitio que no brinda el menor confort. Una forma de hacer más fácil esta situación es tomar una almohada vieja y blanda, doblarla a lo largo y colocarla debajo de las rodillas. En realidad, si una persona debe estar en cama bastante tiempo, vale la pena hacer una especial, larga y delgada, para usarla en esos momentos en que queremos o necesitamos cambiar de postura en la misma cama.
Para los viajeros Cuando salga de viaje, especialmente por avión, acomode en su maleta una de esas bolsas de vinil que se doblan y que suelen obsequiar las líneas aéreas y los agentes de viaje a sus clientes. Casi no ocupará espacio en el fondo de la maleta y al regreso servirá para lo que no quepa en ella.
La hora del café ¿Por qué se habrá generalizado tanto la costumbre de tomar café en jarros grandes? Estos son más bien propios para el campo; el café sabe mucho mejor cuando se toma en una frágil taza colocada sobre un plato. Además, parece rendir considerablemente, ya que una cafetera siempre llena más tazas que jarros.
Conserve fresca la lechuga Quítele el tronco y la parte del centro, deje que corra el agua de la llave por su interior en el hueco que dejó la parte que le sacó. Haga esto primero lentamente y luego abra totalmente la llave. Guarde la pieza con el agujero hacia abajo en una bolsa de plástico cerrada, junto con una toalla de papel. Preparada de este modo, la lechuga se conservará en perfecto estado muchos días, manteniéndose fresca, crujiente y sin orillas de color café. |