La asambleísta Rossana Queirolo insiste en su propuesta de modificar el concepto de “orientación sexual” por “preferencia sexual”, pese a las críticas de la comunidad GLBT (Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transgéneros).
La comunidad GLBT ha manifestado su rechazo a esa propuesta para el articulado de los derechos, ¿la modificará?
Voy a pulir algunas cosas. Lo mejor sería sacar la palabra orientación sexual e incluir la preferencia heterosexual. La palabra orientación deja la puerta abierta para los pedófilos, el bestialismo... No se está atentando contra los derechos de las personas... Sería terrible empezar a cambiar los significados de las cosas, como es el caso de la institución de la familia que siempre ha estado formada por un hombre y una mujer. Si se quiere proteger el patrimonio de las uniones entre personas del mismo sexo, podría hacerse una reforma a la Ley de herencias, por ejemplo.
La molestia también llegó a su PAIS... Algunos plantearon que se le llame la atención en las reuniones de bloque...
Me enteré de eso por la prensa... No es nada oculto que mis principios, mis valores, mis creencias son diferentes a los de mucha gente de mi bloque. Yo defenderé lo que creo: que se invoque a Dios en el preámbulo, la vida sin restricciones y la familia. En la Constitución tiene que plasmarse el sentir de las mayorías.
¿No cree usted que la puedan marginar por pensar diferente?
En el momento que yo entré a PAIS siempre estuvo clara mi posición, que mis principios son inclaudicables y ellos me manifestaron que siempre se respetarían. No es cuestión de sentirse o no marginada. Defender nuestros principios es parte de la dignidad de las personas. Yo he sido clara en mis posturas y pido que todos los asambleístas lo sean para que al final el pueblo decida.