Curación
Al centrar mis pensamientos, palabras y acciones en el espíritu crístico en mí, expreso solamente lo bueno.
Para ayudar a sanar las heridas emocionales mías y de los demás, ofrezco palabras de aliento, gestos considerados y perdón.
Acepto que quizás no pueda cambiar a las personas o circunstancias, pero puedo cambiar la manera en que respondo a ellas.
Con agradecimiento por la energía sanadora que es parte innata e incuestionable de quien soy, afirmo: Cristo en mí es nueva vida que se expresa como salud en mente, cuerpo y espíritu.
–Jeremías 17:14
“Sáname, Jehová, y quedaré sano”.