- MAR. 18, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
En ese momento fue la mejor respuesta que se pudo dar a las acusaciones de Álvaro Uribe. La promesa, sin embargo, aun no se cumple; no sabemos si porque Colombia no ha hecho llegar a Quito esa información, o porque nuestras autoridades no la han exigido. El hecho es que en Bogotá se sigue hablando de esas supuestas pruebas sin que los ecuatorianos las conozcamos.
Cabe recordar que la transparencia es la característica más destacada del inocente. Por eso, la mejor manera de acallar las especulaciones y rumores sobre este desagradable asunto es hacer públicos, de una vez por todas, los archivos y documentos ofrecidos, reclamándolos a las autoridades colombianas si estas no los entregan aún.
Cumplir una promesa es un deber ineludible, sobre todo cuando está en juego el honor nacional.