En los planteles con daños en su infraestructura aún no hay fecha de inicio del proceso.
A pesar de la fuerte lluvia que cayó ayer en la ciudad, los planteles fiscales de diversos sectores congregaron a padres de familia que buscaban un cupo para matricular a sus hijos.
En colegios grandes se aglomeraron aquellos que provenían de escuelas zonificadas y también quienes no lo estaban, pero no perdían la esperanza de conseguir una matrícula, como Lorena Valverde, una madre que vino de Durán.
Para estar entre los primeros en ser atendidos algunos llegaron desde el domingo e improvisaron sitios donde dormir como pasó en el colegio Rita Lecumberri, cuyos padres pasaron la noche en hamacas.
En los planteles con daños en su infraestructura aún no se define la fecha de comienzo del proceso.
Gloria Ríos llevaba más de 24 horas en las afueras del Instituto Técnico Superior Guayaquil. Ella decidió hacer fila desde las 12:00 del pasado domingo, aguantando el sol y la lluvia, con la esperanza de obtener una matrícula para su nieta.
En la misma situación se encontraban los esposos Lorena Valverde y Mauricio Zúñiga, quienes salieron ayer a la 01:00 de su casa, ubicada en Durán, para hacer fila desde las 02:30 por un cupo para su hija.
El portal de este plantel amaneció lleno de padres de familia que hacían fila de lado y lado bajo la lluvia. Unos estaban protegidos con encauchados, paraguas, sombrillas o simplemente fundas. Otros habían llevado sillas de plástico y unos aguardaban sentados en la vereda.
Los que estaban formados a la izquierda eran representantes de alumnas del plantel y los de la derecha, la fila más numerosa, eran quienes con “suerte” intentaban obtener una matrícula para octavo año de básica.
Este plantel ya lleva una semana en el proceso de matriculación que ayer arrancó de manera oficial, en la región Costa, en los centros educativos que no registren problemas en su infraestructura.
En el colegio Dolores Sucre, en la vía a Daule, desde las 05:30 empezaron a llegar los padres de familia para matricular a sus hijas en el segundo año de básica. En el coliseo del plantel se colocaron bancas para que las personas se protegieran del aguacero, hasta que se iniciara la atención.
Maritza Pérez fue la primera en llegar. Con su rostro y ropa mojados por la lluvia, esperaba junto con otras madres de familia al rector.
Pérez, que es madre de dos varones y dos mujeres, dijo que es una ventaja que el Gobierno haya eliminado la contribución voluntaria. “El año pasado gasté cerca de 150 dólares en matricular a tres de mis hijos en los colegios. Ahora solo pagaré el expreso de mi hija”, comenta.
A poca distancia estaba sentada Esther García, moradora de la cooperativa 4 de Diciembre, quien calificó de excelente la decisión del Gobierno. “Imagínese, yo tengo dos hijos de colegio y mi esposo en la actualidad está sin trabajo, eso es un ahorro”, manifiesta.
Precisamente, la difícil situación económica obligó a América Moyón a permanecer desde las 06:00 bajo la lluvia frente al colegio Augusto Mendoza Moreira, en La Prosperina, en el norte. “No hay plata para matricular a mi hijo en un plantel particular, por eso he venido para hablar con la vicerrectora y ver si tengo oportunidad para noveno año de básica”, indicó.
Y es que desde este año el Ministerio de Educación prohibió, el pasado 14 de febrero, el cobro de los 25 dólares de contribución voluntaria, que aportaban los padres de familia de octavo de educación básica a tercero de bachillerato.
“No nos están cobrando ni un centavo”, expresó Violeta (no dio su apellido), una madre de familia que hacía cola en el patio de la escuela fiscal Dr. Néstor Cervantes, en la cooperativa Pancho Jácome, para matricular a su pequeña a primer año de básica. “Vengo de un plantel particular porque el dinero ya no alcanza”.
Hasta el año pasado en este plantel se educaron 659 niños. “El cupo se reducirá porque teníamos exceso de alumnado y lo máximo que podemos tener, según la disposición, es 40 a 45 por cada paralelo”, expresa al mencionar que espera que la asignación del Gobierno llegue a tiempo para pagar a los catorce maestros titulares y a los cuatro por contrato.
Gloria Ríos
Madre de familia
“Estoy desde las 12:00 del domingo haciendo fila para conseguir matrícula (colegio Guayaquil)”.
Ángel Nieto
Subdirector provincial de Educación
“La disposición es clara, cero pago en matrículas en los planteles fiscales”.
Liliana González
Madre de familia
“Para nosotros que somos pobres es un alivio el no tener que pagar este año los $ 25 por matrícula”.