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Aquí tiene una receta más para su repertorio, que sin duda le gustará porque es un platillo muy fácil de preparar y de un sabor delicioso. Use un queso económico de los que se derriten fácilmente. Córtelo en cubos y agréguele leche evaporada sin diluir y una pizca de salsa inglesa. Ponga esto al fuego para que se funda el queso, moviendo continuamente y con la llama bastante baja. Para revolver use una cuchara o espátula de madera y procure que el movimiento forme un número 8. Ahora vacíe la pasta de caracoles ya cocida y escurrida en la misma vasija en donde calentó el queso, con lo que evitará lavar un traste más. Una vez que estén bien calientes los caracoles, puede servirlos; si prefiere, métalos al horno 20 minutos aproximadamente a 350°. Ya para llevarlos a la mesa en una u otra forma, agrégueles pimiento morrón y jamón cocido picado, si desea un platillo más elegante, pero recuerde que sin esta adición es igualmente sabroso.
¡Qué bien huele! Saque esa loción que raras veces usa su esposo, atomice un poco en el cesto de los papeles y deje destapado el envase unos 15 minutos. Se percibirá un grato aroma.
Pan francés duro Cuando quiera devolverle su aspecto original porque se puso duro, caliente el horno a 350 o 450 grados centígrados y envuélvalo en papel aluminio. Colóquelo en el horno por 10 ó 15 minutos y le sabrá como pan recién hecho.
Una idea original Ha llegado el cumpleaños de papá y hay que hacerle su pastel, lo malo es que habrá que poner muchas velas y quizá a él no le agrade mucho la idea. He aquí una sugerencia: use tres velas bonitas y que sean del mismo color, aunque de diferente tamaño. La más pequeña representará el pasado, la mediana es el presente y la más grande de las tres será el futuro. Esta idea se puede usar para adultos de cualquier edad, pues los niños prefieren las velas que representen cada uno de los años que tienen. |