El domingo salió de su casa a las 22:40 y 20 minutos después avisaron a su familia que estaba herido.
Frente a la morgue de la Policía los padres de Juan Carlos Ríos Moreno, Julio y Juana, permanecieron callados. Prefirieron no dar detalles sobre el asesinato del menor de sus hijos, quien había fallecido antes de la medianoche del domingo pasado, cuando recibió tres impactos de bala que le lesionaron el pulmón izquierdo y el corazón.
Sin embargo, en el barrio de la cooperativa 1 de Agosto, del Guasmo central, donde el joven de 20 años creció, sus amigos, vecinos y familiares cercanos se mostraban indignados y a la vez sorprendidos por el hecho, que ocurrió en un sector conocido como La Chicago, a unas siete cuadras de su residencia.
Javier Ríos Moreno, uno de los hermanos de la víctima, dijo que no conocían detalles del hecho, solo hipótesis como que él había intentado mediar en una pelea en la que estaba involucrado uno de sus amigos.
“Lo único cierto es que Juan Carlos recibió una llamada al teléfono convencional de la casa como a las 22:40 del domingo y, sin que nadie se percate, salió. Habrían pasado 20 minutos o tal vez media hora cuando vino un chico –desconocido para nosotros– a avisarnos que le habían disparado y que estaba herido. Sin embargo, cuando fuimos a la maternidad del Guasmo, donde lo habían llevado, lo encontramos muerto”, contó.
En cambio, un amigo cercano a la familia, que prefirió no ser identificado, indicó que personas que habrían presenciado el crimen les indicaron que el joven estaba conversando con unos amigos en una de las esquinas del sector de La Chicago, cuando llegó al lugar un automóvil rojo, con cuatro desconocidos a bordo, uno de los cuales disparó e impactó a la víctima en el costado izquierdo. De inmediato fue llevado a la maternidad donde dejó de existir.
Drogas e inseguridad
En cambio, en las inmediaciones donde ocurrió el crimen, la mayoría de personas prefirió mantenerse en silencio, aunque sí hubo quienes denunciaron la inseguridad del lugar, donde la venta de alcohol y alcaloides es permanente “y la Policía parece haber sido superada por los ladrones y expendedores de droga. Aquí se drogan delante de los niños y no hay control, peor de los uniformados que ‘refilan’ (reciben dinero) y se van”, dijo un ciudadano de ese sector.
Incrustado
El cuerpo de un individuo de unos 45 años, inidentificado, estaba ayer en la morgue, a donde fue llevado a las 03:00, tras fallecer en el hospital del IESS. Había sido llevado desde la coop. Estrella de Octubre del Guasmo sur, luego de quedarse incrustado en unas varillas de hierro, cuando habría intentado huir de una casa a la que ingresó.
Arma blanca
Javier Andrade López, de 33 años, falleció ayer en el hospital Luis Vernaza después de recibir varias heridas de cuchillo que le lesionaron el hígado y los riñones.
Muerto
Daniel Gordillo, de 21 años, fue asesinado ayer a eso de las 15:30 en la ciudadela Primavera II, de Durán.