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Edición del DOMINGO 16 de Marzo del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Daniel Day-Lewis, ‘no quería defraudarlos’
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Texto: Fabián Waintal

Con fama de lunático y obsesivo, este actor inglés obtuvo un Oscar en su última edición por la película Petróleo sangriento, la cual recrea los comienzos del negocio del petróleo, además de subtramas relacionadas con la religión, la familia y la avaricia.

Las probabilidades lo favorecieron. Los críticos ya lo habían señalado. Y el 24 de febrero lo confirmaron. Daniel Day Lewis fue el nuevo ganador del Oscar como Mejor Actor, por la película Petróleo sangriento (There will be blood). Con la emoción del momento, vestido de lujo para la gran noche con un particular esmoquin de Giorgio Armani, lo entrevistamos en el Teatro Kodak, apenas unos minutos después de haber recibido el premio más preciado por los actores de Hollywood.

Pregunta: ¿Con una película con tantas nominaciones al Oscar, llevó los nervios al Teatro Kodak o pudo relajarse y disfrutar de la noche?
Respuesta: Estaba relajado, realmente relajado, pero también increíblemente nervioso, sí. Absolutamente. Los nervios siempre están, pero pretendía estar relajado. Y otras veces estuve completamente relajado, pero pretendía estar nervioso (se ríe). Al menos intenté disfrutarlo lo más que pude.

P: Es la primera vez en 44 años que todos los actores y actrices que ganan el Oscar no son americanos. Los cuatro ganadores, son europeos. ¿Lo toma como otro premio?
R: Realmente no sé que decir, más allá de haber hecho algo hermoso y por eso estamos aquí hablando ahora. Pero los personajes con maravillosas interpretaciones de actores americanos fueron igualmente reconocidos por las nominaciones, mientras hubo otros trabajos muy buenos que no fueron nominados. Supongo que es un fenómeno, pero no me parece que sirva ningún propósito enfocarnos en ese tema.

P: ¿Valió la pena la campaña de promoción que hubo detrás de la película, para considerarlo como el ganador del Oscar?
R: Desde noviembre que estamos en esta ruta. ¿Sabes? Cuando filmas una película solo esperas que la película tenga alguna posibilidad de hablar por sí misma y por supuesto, no es así como funciona. Se necesita pasar por este concurso de popularidad y salir a la ruta de la campaña. Y como dijo George (Clooney), es bueno ir besando bebés sin sentirte un completo fraude. Y en cierta forma se siente así.

P: ¿Esperaba ganar el Oscar tanto como aquellos que lo señalaban como un favorito?
R: No voy a negar que había mucha gente, amigos y familiares tenían muchas expectativas con el Oscar. Pero yo mismo no quería defraudarlos. Y a la Academia le gustan las sorpresas. Y ya hubo algunas sorpresas esta misma noche. A todos les cae bien una buena sorpresa. Por eso me sentí como un sándwich.

En Hollywood, Daniel Day Lewis es considerado el mejor ejemplo de una buena actuación, incluyendo aquellos que compitieron con él, en la misma categoría del Oscar. Viggo Mortensen ya nos había dicho “no todos los actores podemos ser como Daniel Day Lewis” y el mismo George Clooney, al mencionarle la mínima posibilidad de ganar el Oscar, enseguida señalaba a Daniel asegurando “todos los actores nos arrodillamos ante él”.

P: Más allá del Oscar, ¿cómo reacciona ante el reconocimiento de los espectadores y la cantidad de admiradores que hoy incluso bromean en internet con algunas de las frases de la película? ¿Se da cuenta realmente del alcance que tuvo?
R: Me doy cuenta por completo sí. Y me parece fantástico. Yo vengo de dos culturas diferentes como Inglaterra e Irlanda, donde hay muchas tradiciones, de hecho es un arte. Y si logras conseguir que alguien te incluya en una tradición, por supuesto, hay que agradecerlo.

P: ¿Es cierto que al principio le costó decidirse por rodar esta película? ¿Qué lo lleva a elegir una película por encima de otra?
R: La decisión, la impresión que siempre tengo, es en general más o menos la misma de una experiencia a otra y realmente la decisión se hace muy a pesar mío. Es una ilusión porque, por supuesto, puedo decidir mi participación, pero en general me siento atraído a la órbita de un mundo que antes no conocía, la órbita de la vida de otro hombre, con estilos de vida que sean totalmente misteriosos para mí. Y la mayoría de las veces, siento que mi propia vida retrocede un poco, mientras trato de aproximarme a ese nuevo mundo, para descubrirlo. Con Paul (Thomas Anderson) pasamos por los convencionales coqueteos, sin chaperones, pero después que leí el guión, el trato ya estaba hecho. De ningún modo iba a poder evitarlo.

P: Cuando recibió otro premio del Sindicato de Actores se lo dedicó a Heath Ledger. ¿Lo conocía personalmente?
R: No, no conocía a Heath. Y tampoco me gusta hablar de él ahora, porque ya tuve la oportunidad de decir lo que pensaba. Claro que tengo mucho más por decir, pero me pregunto si no estaremos agregando leña a algo que está fuera de control, por todo el escrutinio y el circo que sufren los familiares en este momento, además de sufrir un inimaginable duelo (se refiere a las controversias por la muerte de Heath Ledger por sobredosis de drogas). Y todo lo que yo diga probablemente contribuya todavía más, porque mantiene viva la historia. Eventualmente, llegará un momento donde la gente solo recuerde que era una hermosa persona y que hizo un trabajo maravilloso. Hubiésemos visto grandes cosas de él, pero ahora no puedo decir que me entusiasme agregar más forraje a una máquina horrenda y obscena que se creó alrededor de su muerte. Es horrible.

Con 50 años cumplidos, Daniel Day Lewis nació el 29 de abril en Londres, aunque adoptó la ciudadanía irlandesa desde que en 1993 se mudó a County Wicklow, como una forma de alejarse de la atención de la fama de Londres y Hollywood. Sin atraer flashes con algún escándalo, dedicándose siempre de lleno a cualquier rol que se le presenta, Daniel Day Lewis se caracteriza por vivir sus personajes en cada filmación que elige.

Siendo la actriz que había ganado el Oscar del año pasado, Helen Mirren, fue la encargada de entregarle el premio. Y recordando que ella lo había recibido por personificar a la Reina de Inglaterra, Daniel Day Lewis bromeó arrodillándose ante ella para decir “es lo más cerca que puedo estar al nombramiento como Caballero de la Corona”.

P: Apenas ganó, enseguida antes de subir al escenario, le dio un beso a George Clooney, ¿qué lo llevó a semejante saludo?
R: (Sonríe). George Henry Clooney me apoyó todo el tiempo. Más allá de ser el compañero nominado que estaba más cerca de mí, tengo que decir que yo mismo estaba orgulloso de haber sido incluido en aquel grupo de actores. Y me parece que hubo muchos actores que no fueron incluidos en las nominaciones de este año, gente con actuaciones maravillosas, como Ryan Gosling, Frank Langella o Benicio del Toro, que siempre es maravilloso. Pero George es increíblemente generoso y en las últimas semanas me habían mencionado lo que él venía diciendo, con todo el circo que estamos involucrados. Y siempre lo vi como un indicativo de su generosidad como persona, más allá de todo. Es un gran tipo. Tenía que besar a alguien. Besé a mi esposa y para agregar interés a la fiesta, también lo besé a George.

P: ¿Cree que podamos encontrar la personalidad de un personaje como el de Daniel Plainview en cualquiera de nosotros?
R: Supongo que sí, claro. Probablemente, algunos más que otros, pero creo que sí. Hay un poco de Plainview en todas las personas. Mucha gente me dice que les encantó y otros dicen que sintieron pena por él al final. Escuché de todo y me parece increíble.

P: ¿Hay cierta similitud con John Houston en la forma que habla su personaje en cine?
R: Si te equivocas, tampoco estás tan equivocado. Escuché algunas grabaciones con la voz del señor Houston, pero también escuché otras. Y por eso no puedo decir lo que pasó después, pero no tuve la intención de hablar como John Houston, aunque me gustaba el vigor de su voz, se sentía como de otra época. Por suerte, no existe ninguna grabación del periodo en que se desarrolla nuestra historia, así que nadie puede decir categóricamente que nadie hablaba así en aquel entonces. Pero es cierto que el señor Houston tuvo algo que ver en mi interpretación.

P: ¿Siempre estuvo de acuerdo con el polémico final? ¿Si pudiera corregir el guión, lo hubiera cambiado?
R: Absolutamente, es la resolución que necesitaba. Sí. Aún antes de conocer al director, quería felicitarlo por haber tomado una conclusión tan particular, con una historia imperturbable que aplaudo por completo. Y tengo que decir que tenemos mucha suerte porque hay dos compañeros como los hermanos Cohen que aparentemente hicieron una película que es mucho más controversial que la nuestra con No country for old men (riéndose). Nuestra controversia se eclipsó con la película de ellos y por eso, pudimos evitar ese tipo de preguntas.

P: Después de haber vivido tanto como un personaje, ¿cómo logra retomar su propia vida, dejando que un rol solo viva en el cine y no se entrometa en su personalidad?
R: Ellos me dejan. Yo realmente no tengo que hacer nada. La idea es no pasar por ninguna clase de exorcismo cuando es hora de volver a casa. Es como dejar una curiosidad más o menos insaciable. Cuando el trabajo está hecho, la curiosidad ya no existe y me deja solo. Lleva tiempo y puede sonar extraño pero me gustó explorar la vida de Plainview y me costó dejarlo. Pero sí, con tiempo y más tiempo, la vida termina distrayéndote en un tono maravilloso.

P: ¿El segundo Oscar es tan importante como el primero? ¿Qué importancia le da a un premio como este?
R: Bueno, me llevará un tiempo reaccionar. Estoy absolutamente encantado y me emociona. Será que es la experiencia más reciente y por eso está al frente de mis pensamientos y mis sentimientos. Pero es un momento muy importante en mi vida. Y la sociedad de trabajo que formamos con Paul (Thomas Anderson, el director) es algo que mantendré el resto de mi vida. Realmente lo extraño. Hablamos mucho por teléfono, aunque no tenemos demasiado que decirnos, pero yo extraño el trabajo diario con él. Por eso es tan encantador tener esto (señala el Oscar en su mano). Tendré que empezar a pensar que la vida continúa, aunque nos cueste reconocerlo.

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