Los contactos entre la guerrilla colombiana de las FARC y agrupaciones de izquierda en Ecuador no son nuevos. Varios sectores en el país profesan su “admiración” por el líder y, con manifiestos y actos, rechazan su muerte.
Sectores políticos y universitarios del país dicen sentir “admiración” por lo que consideran una “lucha” de las FARC en busca de “una nueva Colombia”. De ahí que justifiquen la toma de armas y lamenten la muerte de alias Raúl Reyes en territorio ecuatoriano a manos del Ejército de Colombia.
Grupos ecuatorianos de izquierda suelen coincidir con las FARC en eventos internacionales de la tendencia y también invitan a la guerrilla a enviar ponencias o saludos en congresos que se realizan en el país.
El último fue el organizado por la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB), en Quito, cuyo presidente regional es Narciso Isa Conde, quien se define como “amigo” de Reyes, con quien –dice– se llegó a reunir clandestinamente cerca del campamento donde murió.
En tanto, los mexicanos que participaron en ese congreso y que luego se trasladaron a la base de las FARC donde murió Reyes formaban parte de la Cátedra Bolivariana de la UNAM, desde donde promovían el antiimperialismo con el empleo de nombres alusivos a la guerrilla colombiana.
Grupos de izquierda en Ecuador mantienen contacto con las FARC y, tras la muerte de Raúl Reyes a manos del Ejército de Colombia, confiesan su admiración por él. Algunos hablan de la lucha no pacífica, incluso la armada, como una salida válida para “liberarse” de lo que llaman “opresión del imperialismo”. Aquí sus historias.
Sin tumbas, avisos necrológicos ni flores. Sin siquiera llevar el negro riguroso de cada duelo. Por el contrario. El “luto” incluyó banderas rojas e iconografía antiimperialista: afiches de Stalin, Marx, Engels y Lenin, figuras históricas del comunismo. El pésame susurrado al oído quedó relegado por resonantes consignas y el tradicional minuto de silencio dio paso, literalmente, a un minuto cargado de proclamas y aplausos.
Once días después de su muerte, el 1 de marzo pasado, Luis Édgar Devia “ronda” por Quito para recibir un homenaje, aunque –durante la ceremonia– sus “deudos” ecuatorianos prefieren llamarlo por su nombre de combatiente: Raúl Reyes.
“Un minuto de puños en alto y consignas ardientes. En la lucha del pueblo vivirán para siempre”. Es miércoles 12 de marzo y, en medio de la euforia del auditorio, en el Ágora de la Casa de la Cultura, en Quito, el poeta Antonio Guerrero evoca al número dos de las FARC y a Jaime Hurtado, el líder emepedista asesinado el 17 de febrero de 1999.
Paradojas. Es como ir de la miel a la hiel en el mismo lugar, pues justo ahí, en las instalaciones de la Casa de la Cultura, concluyó –el 27 de febrero– el II Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) con un saludo enviado por el Comandante. El último de su vida.
En la ceremonia por los 30 años de fundación del Movimiento Popular Democrático (MPD), el miércoles, a nadie sorprende las proclamas a favor de Reyes, pues esta agrupación –al igual que otros sectores de izquierda en el país– mantiene contacto con la guerrilla, aunque señalan que es esporádico.
Por ejemplo, a los seminarios internacionales (denominados ‘Problemas de la Revolución en América Latina’) que el MPD organiza desde hace doce años en la Facultad de Filosofía de la Universidad Central, el grupo armado envía ponencias, ya sea a través de escritos o videos.
“Se los invita vía electrónica y ellos envían por internet su intervención. Por su condición irregular, no han podido venir a estos eventos”, relata Luis Villacís, presidente nacional del MPD; sin embargo, el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, denunció que al seminario del 2007 sí asistieron delegados de las FARC y del ELN.
“Nuestras relaciones han sido siempre en ese ámbito: vía internet o casilleros postales. Para mí hubiese sido un honor conocer a Reyes porque fue parte de un grupo que busca una Colombia nueva”, dice Villacís, aunque el extinto Hurtado sí se reunió con las FARC en Colombia.
La misma admiración profesa Oswaldo Palacio, vocero nacional del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador (Pcmle), coorganizador de los seminarios. “Con las FARC tenemos una adhesión a sus valoraciones, sus puntos de vista”.
La relación de las FARC y esta agrupación no es reciente. Las FARC también han colaborado con ponencias o saludos. Por ejemplo, cuando el Pcmle cumplió –en agosto del 2006– 42 años de vida, la guerrilla le envió un mensaje de felicitación.
“Camaradas, hacer la revolución es nuestra tarea principal y cada día deben ser mayores nuestros esfuerzos por realizarla, hasta llegar a construir la Patria Grande con la que soñó nuestro Libertador Simón Bolívar. Las FARC reiteran su solidaridad con la lucha de su partido y los pueblos del Ecuador”, se señala en un fragmento.
Por esa cercanía, el Pcmle logró que en el 2003 Reyes concediera una entrevista a En marcha, publicación semanal del partido. Se difundió en dos ediciones (1192 y 1193) y, entre otros temas, el número dos de las FARC habla sobre la fortaleza de los combatientes, sus alicientes, el optimismo en el triunfo y critica al Gobierno de Colombia.
¿Apología a la lucha armada o genuina admiración? Aunque el tema salta a la luz al conocerse que luego del II Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) –entre el 24 y 27 de febrero en Quito– un grupo de mexicanos se trasladó a un campamento de las FARC en Ecuador, no es reciente la vinculación entre el grupo armado y organizaciones ecuatorianas.
De hecho, grupos nacionales de izquierda suelen coincidir con las FARC en eventos de la tendencia. Esta misma semana, por ejemplo, se desarrolló en México el XII seminario ‘Los partidos y una nueva sociedad’, en el que –a más de las FARC y el ELN– se invitó a cinco organizaciones ecuatorianas: el Movimiento Bolivariano Alfarista (MBA), formado por ex guerrilleros de Alfaro Vive Carajo y Montoneros Patria Libre, el Partido Socialista Frente Amplio, Pachakutik, Pcmle y MPD.
Lleva el nombre del líder de la revolución comunista china y, como él, es de izquierda a ultranza. Mao Tse Tung Viteri, ex guerrillero de Montoneros Patria Libre (1985-1990) y dirigente del Movimiento Bolivariano Alfarista, es el titular de la CCB, capítulo Ecuador, y uno de los organizadores del Congreso.
Al igual que los cinco mexicanos, dos chilenos que participaron en este mismo evento (Manuel Olate, diseñador gráfico, y Waleska López, estudiante de Psicología, miembros del Partido Comunista de Chile) se trasladaron a la base de las FARC en Ecuador, pero abandonaron el lugar cuatro días antes del ataque del Ejército de Colombia.
Los chilenos aseguraron –en rueda de prensa en su país– que un delegado de las FARC en el Congreso de la CCB les concertó una entrevista con un dirigente guerrillero. La Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu), representante legal de las familias de los mexicanos, dice también que el contacto se dio en ese evento.
Aunque Viteri niega que al Congreso hayan asistido delegados de las FARC, admite que se difundió el video con los saludos de Reyes en el que aboga por la libertad de Ricardo Palmera, alias Simón Trinidad, y Nayibe Rojas, Sonia, presos en EE.UU.
Los asistentes –unos 400– acogieron el pedido y, como parte de las conclusiones de la “proclama final”, interceden por la libertad de los dirigentes guerrilleros y demandan que las FARC “y otros sectores insurgentes” sean reconocidos como “fuerzas beligerantes” y no “terroristas”.
El coordinador de la Presidencia Colectiva de la CCB es el dominicano Narciso Isa Conde, quien se define como “amigo” de Reyes y habla de él como de un hermano. En la web de la Coordinadora (www.conbolivar.org) alias Manuel Marulanda Vélez, fundador y líder de las FARC, aparece como uno de los presidentes de la organización.
Al conocer la muerte del número dos de la guerrilla, Isa Conde se mostró desafiante. Publicó en su portal: “Esta lección no nos atemoriza.
Vamos de nuevo a la carga, con Raúl y los suyos presentes en nuestros corazones y mentes... Vamos desde la CCB, en proceso de transformación en un gran Movimiento Continental Bolivariano, a impulsar nuevas revoluciones”.
Señala, además, que de manera clandestina se reunió con Reyes “en el Putumayo”, cerca de donde murió, aunque no aclara si fue en Ecuador o Colombia.
El Partido Comunista del Ecuador (PCE) es otra organización nacional que ha difundido en eventos material enviado por las FARC. Es parte de la CCB e incluso prestó su sede para que duerman algunas delegaciones.
Gustavo Iturralde, su coordinador, organizó en el 2000, en el local del partido, una rueda de prensa para que Reyes aclare “desde las montañas” que no ingresa a territorio ecuatoriano.
El Frente Revolucionario de Izquierda Universitario (FRIU) plantea que “la única posibilidad de resolver los problemas es a través de la violencia organizada de las masas”, según Marcelo Rivero, del buró político, quien ha asistido a talleres donde las FARC han enviado ponencias.
La Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) es parte de la CCB. Sebastián Cevallos, su presidente, también cree que la lucha armada es una opción válida y, como Rivero, lamenta la muerte de Reyes. Y la lamenta sin tumbas, avisos necrológicos ni flores.
Detalles COORDINADORA CONTINENTAL BOLIVARIANA (CCB)
Integración
Tiene su sede en Caracas y presencia en doce países. El coordinador de la Presidencia Colectiva es Narciso Isa Conde, cercano a las FARC. Él mismo cuenta que se ha reunido con los líderes del grupo armado en Colombia y en otros países.
Manifiesto
En la proclama final del II Congreso de la CCB, en Quito, se habla de la necesidad de “emplear todas las formas de lucha para cambiar el sistema: las luchas pacíficas y las no pacíficas”. Incluye “la insurgencia de las clases y la desobediencia civil”.
Colombia
En el texto se destaca “la importancia de asumir como tarea de primer orden la solidaridad con las fuerzas que se proponen desplazar cuanto antes al gobierno uribista, desbrozando así el camino de la nueva Colombia”.