La serie de pinturas, titulada ‘Todo está cumplido’, se exhibe en la sala de exposiciones del Teatro Centro de Arte. Entrada gratuita.
Es la tercera vez que el artista guayaquileño Federico Gonzenbach expone su obra en el Teatro Centro de Arte (km 4½ vía a Daule). Desde el pasado martes, el quinto piso de esa institución cultural acoge 17 de sus pinturas, elaboradas en óleo sobre lienzo.
La serie de obras lleva por título Todo está cumplido, que fue una de las siete palabras que mencionó Jesucristo durante su agonía en la cruz. El pintor recoge en su presente trabajo varias expresiones de Cristo.
Gonzenbach indica que pintar al Hijo de Dios es una forma de acercarse espiritualmente con el hombre como raza. “Es establecer una comunicación con el ser humano y, a su vez, que ellos puedan enlazarse con lo divino, con Dios y logren la meditación”, comenta.
El artista guayaquileño se considera un católico “normal” que asiste a misa una vez por semana y procura estar bien consigo mismo. Su acercamiento más intrínseco con Dios, asegura, se da a través del propio don que Él le ha dado.
Añade que sí existen los momentos de inspiración para crear y eso sucede cuando, por ejemplo, uno pasa una buena noche, escucha música clásica o sale a trotar muy temprano en la mañana.
En la serie, hay varias obras en las que aparece la Virgen María. Gonzenbach sostiene que decidió poner a la madre de Jesucristo en sus trabajos porque representa la belleza, aspecto que también le gusta incorporar siempre en su obra.
Para elaborar los 17 cuadros, expresa que recurrió a la lectura de pasajes bíblicos, de los cuales hizo luego una interpretación que quedó registrada en su producción.
Le puso Todo está cumplido a la serie porque considera significativa esta frase. “Estas palabras nos hacen recordar que a través de la muerte de Jesucristo se expresa su acto de amor hacia los hombres, Él entrega su vida para salvar a la humanidad”.
El artista guayaquileño asegura que durante sus 35 años de trayectoria ha desarrollado cuatro etapas. En la primera usó la plumilla para representar temas típicos de su tierra. En la segunda creó paisajes con tonalidades grises; en la tercera se involucró con el arte neofigurativo. Y en la cuarta etapa, llamada Acercamiento y ejercida desde hace quince años, representa el arte sacro.
PERFIL: Federico Gonzenbach
EDAD
52 años
SUS ESTUDIOS
Estudió artes plásticas en su ciudad natal, Guayaquil, y en Nueva York (EE.UU.).
MEDALLAS Y DIPLOMAS
Varias asociaciones e instituciones le dieron reconocimientos por su trayectoria artística.