La economía estadounidense perdió esta semana el título de “la más grande el mundo” a manos de la zona euro, por la brusca caída del dólar en el mercado de divisas, señaló ayer un informe de Goldman Sachs.
Esta empresa es uno de los mayores grupos de inversión y asesoría financiera del mundo.
Tomando el Producto Interno Bruto del 2007 de ambas economías, la combinación del PIB de los quince países que utilizan el euro sobrepasó a EE.UU., luego de que la moneda europea subió rápidamente a un máximo histórico de más de 1,56 dólares por euro.
En este marco, Washington, que hasta hace poco afirmaba que no salvaría bancos imprudentes, se vio obligado ayer a rescatar al banco Bear Stearns, cuya quiebra habría tenido consecuencias desastrosas para la economía mundial.
Las autoridades estadounidenses no se habían inmiscuido directamente en los asuntos de una empresa privada desde hace diez años, cuando obligaron a los grandes bancos del país a salvar al fondo especulativo Long-Term Capital Management cuya quiebra hubiera acarreado graves consecuencias.
Según un alto responsable de la FED (Reserva Federal) se debe remontar a los años 30, y luego a los años 60, para hallar un salvataje bancario conducido por el Banco Central.
Bear Stearns es uno de los cinco grandes bancos de inversiones de Wall Street. Fue uno de los primeros en admitir sus problemas por la crisis del sector inmobiliario relacionada con los créditos hipotecarios de alto riesgo y su quiebra podría, por efecto dominó, tener consecuencias desastrosas para otros establecimientos.
El hecho de que es uno de los “grandes” actores del sistema financiero de EE.UU., aumentó los temores sobre el futuro de instituciones más pequeñas.
Pese a todo, el presidente George W. Bush reiteró ayer su confianza en la resistencia de la economía estadounidense, admitiendo que atraviesa actualmente “un periodo difícil”.
“En una economía de libre mercado, siempre hay alzas y bajas y nuestra economía atraviesa evidentemente un periodo difícil” afirmó en un discurso en Nueva York, aunque recordó que “nuestra economía es resistente” y “a largo plazo confío en que continuará creciendo pues sus fundamentos son sólidos”.