Productores y empresarios están en paro en protesta por el aumento de los impuestos.
Argentina, uno de los mayores exportadores de alimentos del mundo, sufre estos días la escasez de algunos productos que preocupa tanto a consumidores como a comerciantes.
Aceites, carnes, jugos, agua mineral, café, azúcar, mermeladas, derivados de la harina y lácteos faltan en muchos mercados de Buenos Aires y del interior del país.
“Lo que más está faltando es aceite y fideos. También productos que se van a vender el próximo invierno, como lentejas y maíz”, afirmó Rodolfo, encargado de una sucursal de una cadena de supermercados.
“Aceite tengo, pero sé que la gente se queja de que no consigue. Me hacen falta productos lácteos y algunas bebidas”, dijo Mirta, dueña de un almacén en el barrio de San Telmo.
La escasez de alimentos de la canasta básica en Argentina se debe a una combinación de factores, según analistas.
Susana Andrada, presidenta del Centro de Educación al Consumidor dijo que es provocada por especulación de sectores económicos que no quieren resignar ganancias ante el control de precios del gobierno.
Otra razón es que, con el auge exportador que vive Argentina, muchos productos se venden al exterior y lo que queda no alcanza para proveer al mercado interno. “Argentina exporta lo que come. Las carnes y los granos para biocombustibles son muy demandados en otras partes del mundo. Y esto provoca un faltante de mercadería en el país”, concluyó Andrada.
Paro de productores
El gobierno de la presidenta Cristina Fernández asegura que trabaja para devolver la abundancia de alimentos en los mercados, con más controles a productores e intermediarios.
Pero la situación se agravó desde el pasado jueves cuando organizaciones de productores rurales decretaron un paro contra nuevos impuestos a la exportación de soya y girasol, para frenar la inflación y combatir la tendencia al monocultivo. A la vez, bajaron ligeramente los tributos al trigo y al maíz para alentar su siembra.
Este paro es el primero contra la presidenta Cristina Fernández y consiste en el cese de comercialización de granos, carne y leche, en una virtual “declaración de guerra” a la política agrícola de la presidenta.
La medida se extenderá hasta el próximo miércoles, víspera del feriado de Semana Santa, lo que acrecentó los temores de un desabastecimiento general de alimentos en el país.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, recordó que el régimen refinanció las deudas de los productores y afirmó que la reacción es insólita, pues el valor de la soya creció el 90% y el del girasol más del 100%. Es la mayor bonanza económica del campo en 30 años”.
Más impuestos
El precio de la soya acumula un aumento del 70% en dólares en el último año y el Gobierno aumentó la presión fiscal para tener el 44% de los ingresos del cultivo.
Los huelguistas
Lidera la huelga la Sociedad Rural, que reúne a los 10.000 empresarios más poderosos, junto con la Federación Agraria y las Confederaciones Rurales, que agrupan a 200.000 pequeños y medianos agricultores.
Menos leche
La Asociación de Productores de Leche advirtió que la producción decae y es el 10% menos que hace un año.