El cadáver de un rico hacendado argentino fue robado cuando se le iba a realizar una prueba de ADN, en un caso enrarecido por el litigio de dos supuestos hijos por una herencia de 35 millones de dólares.
José Reggiardo, quien falleció en 1998 a los 73 años, al caer el helicóptero que pilotaba, nunca se casó y no se le conocían herederos en vida. Amasó una fortuna en la población de Gualeguay, provincia de Entre Ríos. La herencia la pelean María Angélica Godoy, maestra de 33 años, quien solo ha presentado documentos que presuntamente muestran su parentesco, y Mario Calderón, quien tiene a su favor cuatro exámenes de ADN que le dan el 99,99% de coincidencias genéticas.