Las lluvias afectan las zonas urbanas y rurales de este cantón azuayo en el límite con la Costa.
Las fuertes lluvias que soportan las zonas subtropicales de Azuay, como Sarayunga en el cantón Pucará, provocaron inundaciones y daños en viviendas y cultivos.
Los daños mayores se produjeron en los poblados ubicados junto a la carretera Cuenca-Girón-Pasaje.
La inundación desestabilizó los cimientos de las débiles viviendas, construidas con adobe y madera, y cuarteó las paredes de algunas, como la casa de Luz Dorinda Cedillo, de 64 años, quien vive con dos hijos, un yerno y tres nietos.
“Nos da miedo que vuelva a pasar lo que ocurrió el martes cuando sorpresivamente el agua de la quebrada golpeó las tablitas del cerramiento y se metió nomás arrasando todo, hasta las gallinas de los vecinos fueron pasando por aquí”, lamentó la mujer.
Lo peor para Cedillo es que aunque las paredes de la entrada de su casa y la de los dormitorios estén partidas no tiene a dónde ir y ve con preocupación cómo todos los días aparece entre sus cobijas la tierra de los adobes que cae.
La situación de Leoncio Súarez, de 74 años de edad, es peor. Su casa quedó reducida a escombros el mismo día luego de las lluvias; tres de las cuatro paredes que rodeaban su cama, un par de sillas, una mesa con un radio sobre ella y cestos de ropa se desplomaron junto con parte del zinc, del techo.
Ahora duerme junto al fogón de la cocina y se resiste a salir del lugar a pesar de la insistencia de su hijo y a que es evidente que habrá un nuevo deslizamiento si las lluvias persisten.
Quien sí quiere dejar su vivienda construida con tablas y zinc es Luz María Yánez, que vive con su esposo Manuel Chilchilima y cinco hijos, porque un deslizamiento que arrasó con un sembrío de maíz y banano junto a su vivienda, dejó los cimientos en el aire.
Su problema es que ella tampoco tiene adónde ir, “este solar nos regaló mi cuñada, somos pobres, mi esposo es albañil y yo vendo oritos en el carretero”, dijo.
El desbordamiento de la quebrada dejó también sin servicio telefónico y de agua entubada a la población que teme que surjan enfermedades como dengue o malaria por la cantidad de mosquitos en toda la zona.
Ubicación
Sarayunga está ubicado entre el kilómetro 100 y 110 de la vía Girón-Pasaje y su población vive del comercio que se genera con el paso de los vehículos.
Recursos
El Municipio de Pucará pidió la ayuda del Gobierno, especialmente para limpiar los deslaves.
Agustín Romero
Agricultor de Juca
“En plantas pierdo dps mil dólares y en terrenos unos seis mil más, y quién me va a ayudar a recuperarme”.
Manuel Inga
Técnico del Municipio de Pucará
“Aunque se contrató maquinaria hacen falta recursos para limpiar la vía”.