Científicos estadounidenses han descubierto y clonado un gen que controla la forma de los tomates, un hallazgo que podría ayudar a comprender los misterios morfológicos de las plantas, afirma un estudio difundido este jueves.
El gen es conocido como SUN y es el segundo que se sabe juega un rol en la forma de las distintas variedades de tomates. El descubrimiento permitiría una nueva mirada acerca de cómo las plantas comestibles se desarrollan, dijo Esther van der Knaap, directora del estudio publicado en la revista Science.
Los tomates son de las plantas comestibles más variadas en formas y tamaño, pero poco se sabía hasta ahora sobre los principios genéticos que producían esas variaciones.
"Los tomates son el modelo en este emergente campo de los estudios de la morfología de la fruta", dijo van der Knaap.
"Estamos tratando de comprender qué tipo de gen causa el enorme aumento en el tamaño de la fruta y la variación en su forma cuando el tomate es plantado", agregó.
La científica afirma que una vez que se logre entender el proceso se podrá conocer mejor qué lo determina en otras plantas comestibles.