- MAR. 06, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Colombia.
El conflicto diplomático que enfrentan Ecuador y Colombia tras la muerte del número dos del grupo guerrillero de las FARC, Raúl Reyes, en territorio ecuatoriano, obligó al gobierno de Rafael Correa a reforzar sus instalaciones petroleras en la selva amazónica.
Ayer, en una conferencia telefónica desde Viena (Austria), el ministro de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga, dijo que “para nosotros los campos petroleros siempre están bajo la custodia de los organismos de seguridad, y hoy estamos reforzándolos por la situación creada por Colombia”.
El número de efectivos militares es guardado celosamente, pero se presume llegan a unos 3.000.
Las diferencias entre ambos países surgió el sábado pasado luego de que Colombia informara a Ecuador de la muerte de Reyes, en territorio ecuatoriano, reconociendo la incursión militar.
De acuerdo con Chiriboga, una vez que termine el conflicto entre ambos países “aspiramos a retornar a la normalidad”, refirió el funcionario, quien participa en Viena en la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Chiriboga afirmó además que las conversaciones que el Gobierno mantenía con Colombia desde hace varias semana para viabilizar la construcción de un gasoducto regional (integrado además con Venezuela), están suspendidas por la ruptura de las relaciones diplomáticas: “No es el momento para tratar el asunto”, reveló.
El funcionario informó también que en la sesión preparatoria de la OPEP, el presidente y ministro de Energía de Argelia, Chakib Khelil, expresó su solidaridad frente “al ataque perpetrado en territorio ecuatoriano”.