El BNF la entregará a través de gremios de panificadores. Al país ya arribaron las primeras toneladas.
El Banco Nacional de Fomento (BNF) ultima los detalles para iniciar desde la próxima semana la entrega de harina de trigo procedente de Argentina a los panificadores.
Para ello, un primer cargamento del producto arribó al Puerto Marítimo de Guayaquil Simón Bolívar, la semana anterior, y está en proceso de desaduanización, mientras que otro buque está en espera para ingresar a la terminal.
Galo Naula, presidente del directorio del BNF, explicó que la harina elaborada por la empresa argentina Cargill, con la que se firmó el contrato, viene ensacada en contenedores y su distribución se realizará a través de gremios de panificadores que pusieron a disposición sus bodegas en once provincias.
Según el convenio suscrito por seis meses, el Gobierno importará en ese lapso 60 mil toneladas de harina argentina a un precio de $ 528,22 cada una. El valor del saco de 50 kilos se comercializará a los panificadores a $ 22, confirmó Naula.
La idea es que cada mes arriben al país 6.500 toneladas (entre 1.500 a 1.800 toneladas semanales), de manera que se pueda cubrir la demanda de los beneficiados, que de acuerdo con la base de datos que recibió el BNF son unos 6.000.
“Hablamos de panaderos, en su mayoría de un solo horno, que van a consumir entre 3,5 y 4 quintales de harina diarios. El cupo de ellos está entre 100 y 120 sacos mensuales”, explicó.
Pedro Miranda, presidente de la Federación Nacional de Panificadores, con quien la entidad coordina la distribución, sostuvo que quienes recibirán el producto están calificados por la Junta Nacional de Defensa del Artesano y tienen Registro Único de Contribuyentes (RUC), con lo cual evitarán la presencia de intermediarios.
Los pagos, indicó, se receptarán en las oficinas del BNF, pero las entregas se darán en bodegas de las asociaciones en Esmeraldas, El Oro, Azuay, Cañar, Carchi, Bolívar, Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi, Manabí y Guayas. En esta última, aclaró, será en Milagro.
Para Guayaquil, sin embargo, Naula ofreció las bodegas del BNF, situadas en la ciudadela La Atarazana, pero allí falta definir cómo se entregará.
Mientras tanto, hoy fenece el convenio entre el Gobierno y las industrias molineras, mediante el cual el BNF paga a las empresas $ 35 por el saco de harina (canadiense) y estas lo venden a las panaderías a $ 22. Es decir, un subsidio de $ 13.
Según Naula, se busca otro acuerdo con los molineros, pero ya no para subsidiar la harina, sino la materia prima (el trigo), de modo que se mantenga la ayuda a los panaderos, pues con la harina argentina no se podrá cubrir toda la demanda.
CIFRAS: El consumo
25 mil
Toneladas. Cada mes el país consume esta cantidad de harina.
25
Por ciento. Este porcentaje de consumo al mes se logrará cubrir con la harina argentina.