A juzgar por Intuitive Surgical, líder en tecnología de robótica médica, uno jamás se imaginaría que Estados Unidos podría estar en vías de caer en una recesión.
Los hospitales aún no dan señales de controlar su entusiasmo por los robots quirúrgicos Da Vinci, de media tonelada de peso, de la empresa. Los aparatos, dirigidos por cirujanos humanos desde consolas computarizadas, hoy en día son extensamente utilizados para cirugía de próstata de alta precisión y están en proceso de adoptarse para muchos otros tipos de procesos. Mientras tanto, los inversionistas de Intuitive han estado casi eufóricos.
Después de que la compañía anunció recientemente un cuarto trimestre mejor de lo esperado, sus acciones subieron 51,60 dólares, o 20 por ciento, en un solo día, para cotizarse en 305,61 dólares. Intuitive, con sede en Mountain View, California, reportó que 2007 fue el tercer año consecutivo en el que sus ventas crecieron más de 60 por ciento. Además, la compañía superó todas las expectativas de Wall Street para el cuarto trimestre: ventas, ingresos, número de robots vendidos, márgenes de ganancias, todo.
Las máquinas Da Vinci tienen hasta cuatro brazos y muñecas flexibles en las que Intuitive monta herramientas y cámaras miniaturizadas que son controladas por el cirujano.
Cuestan, en promedio, 1,38 millones de dólares cada una, además de cargos adicionales de cientos de miles de dólares al año en capacitación y reemplazo de herramientas desechadas después de cada procedimiento. Intuitive dijo que las 78 unidades vendidas en el cuarto trimestre elevaron la base de máquinas instaladas en el mundo a 795.
Además de las cirugías de próstata, actualmente se emplean estos robots para histerectomías, retiro de fibroides y otros procedimientos ginecológicos, mientras que incursionan en muchas otras áreas, como el reemplazo de válvulas del corazón y cirugía renal. Los robots de Intuitive fueron utilizados en 85 mil procedimientos el año pasado y la compañía espera un aumento del 55 por ciento en 2008.
Dado el alto precio de Intuitive, los inversionistas interesados en robótica médica podrían sentirse tentados a dirigir su atención a las otras compañías públicas de rápido crecimiento que se han introducido en el campo, como Accuray. Éste fabrica un robot llamado CyberKnife, que ataca los tumores por medio de radiación precisa en lugar de cirugía. También están Hansen Medical y Stereotaxis, dos compañías cuyas máquinas se usan principalmente en el control de catéteres insertados en el corazón para tratar la fibrilación y otras irregularidades del ritmo cardiaco. Accuray era la única de estas tres compañías nuevas que ya era rentable.
Pero también es la que tiene más probabilidades de toparse con el gigante de Intuitive a medida que crecen las compañías. De hecho, ya compiten en el campo de la terapia de cáncer prostático. Ed Shanken, que hace un seguimiento a la compañía, desde San Francisco, para Needham & Co., dijo que el crecimiento de Intuitive estaba impulsado en parte por el hecho de que cirujanos de muchas especialidades pueden aprender a utilizar el Da Vinci y se convierten en sus partidarios. En contraste, el CyberKnife siempre es operado por un especialista en cáncer capacitado en terapia de radiación.
La demanda de robots adicionales puede crecer rápidamente en los hospitales donde diferentes especialistas utilizan el mismo aparato. El Centro Médico de la Universidad Hackensack, en Nueva Jersey, ya ha comprado cinco Da Vincis, e Intuitive predice que la mayoría de los grandes hospitales terminará con al menos tres.
Shanken dijo que un estudio realizado por Needham, en diciembre, entre especialistas en hospitales con robots Da Vinci, encontró que más de la mitad de los 127 médicos que respondieron a la encuesta esperaban que su hospital comprara otro Da Vinci en los siguientes tres años.