Las calles principales de La Florida, que son de cemento, tienen baches y huecos.
Hasta hace pocos días se pensaba que solo las calles asfaltadas tenían problemas de baches, pero no es así. Las vías pavimentadas de distintos sectores populares del norte de la ciudad también sufren este inconveniente.
El pavimento, cuya estructura principal es el hormigón, tampoco ha soportado los avatares del clima y ha comenzado a ceder de manera marcada.
Ese es el caso de la avenida Juan Pablo II, calle principal de la ciudadela La Florida. En la intersección con la avenida Pacifictel (también de pavimento) hay alrededor de diez hoyos de gran tamaño que causan más de una complicación a los conductores que van por el lugar.
Jorge Yépez, quien tiene una peluquería en la zona, dijo que las fisuras en el pavimento aparecieron hace aproximadamente un año, pero que desde que comenzaron las lluvias las grietas empezaron a abrirse hasta convertirse en ‘cráteres’.
A la entrada de la cooperativa Colinas de la Alborada se evidencia una situación parecida, pese a que el tránsito vehicular de la zona es menor en comparación a La Florida.
En zonas residenciales, como Álamos Norte, los baches en el pavimento se encuentran de manera seguida en varias de las vías. La mayoría de ellos tiene una dimensión similar de 1,50 metros de largo por 1 metro de ancho, y eso que no muchos carros transitan por sus calles.
OBRAS INCONCLUSAS
Mientras, los habitantes de las cooperativas Pancho Jácome y Colinas de la Alborada esperan que el Cabildo termine las obras inconclusas en esas zonas.
En el sector que comprende las manzanas 242 y 246 de la Pancho Jácome, la calle principal fue asfaltada a medias hace más de un año. La parte superior de la vía, ubicada en una loma, quedó de tierra.
Durante el aguacero del lunes pasado, agua, lodo y piedras que bajaron de ese sector de la calle terminaron de dañar el tramo de la calzada que había sido reparado y que hasta antes de ese evento ya mostraba huecos.
“Debían haber arreglado toda la calle y no solo una parte”, dijo Tito Solórzano, quien habita en el lugar y añadió que varias casas resultaron afectadas por la corriente de agua, mientras que el material pétreo zanjó parte de la calzada.
Según el morador, los obreros encargados de las obras les informaron que los trabajos se paralizaron porque ya no existía presupuesto. Lo mismo dijo Ana Muñoz, dueña de una despensa en la calle principal de Colinas de la Alborada.
DETALLES: Molestias
Obra
La vía de acceso de Colinas de la Alborada tiene un carril pavimentado y el otro de tierra. Por el primero pasan vehículos en ambos sentidos.
Accidentes
Inés Muñoz, moradora del sector, dijo que con las lluvias ese carril se llena de lodo. Los carros se estancan por las irregularidades del terreno y ya se han registrado accidentes en ese lugar.