El experimento podrá aplicarse en pacientes humanos en uno o dos años, aproximadamente.
Los trasplantes de células madre se han convertido en la última apuesta para tratar fracturas óseas o cartílagos dañados que no consolidan, ni con la ayuda de injertos ni placas.
Unos científicos de la Universidad de Edimburgo, Escocia, Reino Unido, están desarrollando una especie de scaffold o andamiaje bioactivo para proteger las células madre y ayudarlas a desarrollarse como hueso o cartílago al ser implantadas en el cuerpo.
Este equipo de científicos espera que esta técnica, que utiliza células madre de sangre y médula ósea, pueda usarse en pacientes en unos dos años.
José Luis Peris, investigador del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), España, y responsable del proyecto Nanobiocom para el desarrollo de scaffolds o andamiajes bioactivos, le dijo a BBC Ciencia que estas células madre que se quieren utilizar serían extraídas del propio paciente.
Las células extraídas se purifican, se las hace proliferar, crecer y, como están extraídas del propio paciente, no hay ningún tipo de rechazo”, explicó
El andamiaje
Se extrae un segmento de hueso del radio, que es uno de los dos huesos del antebrazo, y ese segmento lo sustituimos por el material.
Mientras que el scaffold o andamiaje bioactivo se trataría, dice este experto “de una estructura de soporte que sirve para transportar células madre o factores de crecimiento para acelerar la consolidación”.
El andamiaje consiste en una estructura bastante rígida, cubierta o impregnada con un fármaco que ayuda a las células madre a establecerse, a que construyan un tejido igual al que se desea reemplazar.
Lo llamamos bioactivo porque es un material que acelera el proceso natural de reparación de las fracturas o defectos óseos”, aclaró el experto.