El ex comandante general de la Marina, vicealmirante Homero Arellano, reconoció esta mañana que hubo insubordinación en la cúpula de la Fuerzas Armadas, por la crisis registrada en pasado enero.
Sin dar nombres, Arellano responsabilizó a dos medios -uno escrito y otro televisivo- de auspiciar el desacato a la autoridad, "rayando en insubordinación, porque arguméntese lo que se quiera en este hecho, Presidente, hubo insubordinación", enfatizó.
Las declaraciones las dio esta mañana en la Base Naval Sur, durante su discurso de despedida y entrega de mando al comandante entrante Livio Espinosa, quien se negó a reponder las aseveraciones de su antecesor.
Espinosa, quien se reconoció como un hombre de honor, respeto y alto espíritu de dignidad, dijo que no va a contestar "una serie de palabras o conceptos vertidos en la locución anterior porque esto es una ceremonia de mi Fuerza Naval, no del comandante general de la Marina".
En el acto de posesión estuvo presente el presidente de la República, Rafael Correa, quien respaldó a la Armada y aseguró que seguirá apoyando a la institución en la dirección de Petroecuador, reportó CRE Satelital.
El Jefe de Estado aclaró que apoya a la Marina, siempre que sea en un ambiente de paz. "Una de nuestras prioridades era desterrar cualquier vestigio de despolitización de nuestras Fuerzas Armadas, así como darles el total respaldo para su fortalecimiento e integración a las necesidades de defensa y desarrollo del país".
Correa anunció que este mes iniciará la homologación de los sueldos, no solo para la Fuerza Naval sino para todas las Fuerzas Armadas.
El Gobierno ecuatoriano entregó en noviembre pasado a mandos de la Armada la administración de la empresa estatal Petroecuador y en enero firmó con la Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec), que también controla la Marina, un contrato para el almacenamiento y provisión de gas licuado por 20 años.