Luis Maldonado Lince, uno de los dos representantes del régimen en la Junta Bancaria, presentó su renuncia al cargo el pasado 8 de febrero.
En su renuncia, Maldonado Lince responsabilizó a la banca de tener injerencia política dentro y fuera del régimen.
Sin dar más explicaciones, dijo que ya llegó al final de una etapa. Por eso espera que el presidente Rafael Correa acepte su pedido.
Además de Maldonado Lince, la Junta Bancaria está integrada por los representantes del Presidente de la República, Robert Andrade; la representante de los miembros de la Junta, María de Lourdes Andrade, y el nuevo gerente del Banco Central, Mauricio Martínez, quien se desempeñaba como asesor de Robert Andrade.
Los compañeros de Luis Maldonado Lince no lo podían creer. El sábado 5 de febrero de 1966, el joven asistente de contrataciones de la Usaid (Agencia de Cooperación de los Estados Unidos) fugó del Ecuador –hacia Uruguay– luego de que el contralor de entonces, coronel Alberto Serrano, lo acusó de fraude y falsificación de firmas.Maldonado había ganado prestigio por su trabajo como programador de proyectos para el plan estadounidense Alianza para el Progreso, contó ayer a este Diario uno de sus colegas de entonces, quien pidió la reserva de su nombre.
Acusación y defensa
En junio del 2007 se difundieron las acusaciones que había enfrentado, en 1966, Luis Maldonado Lince, cuando actuaba como oficial de la Usaid (Agencia de Cooperación de los Estados Unidos). En ese entonces fue acusado de supuesto fraude y falsificación de firmas.
El proceso que se siguió en su contra fue por fraude y falsificación de firmas. En la documentación existente se puede apreciar un detalle de los cheques que habrían sido cobrados por el ex funcionario de la Usaid, cuando los beneficiarios originales eran otros.
El apoyo del presidente Rafael Correa no se hizo esperar. Aseguró que su Gobierno está siendo sometido a presiones que, según él, tienen por objeto impedir que el Congreso (en funciones entonces) apruebe la ley bancaria que, entre otras cosas, pretende reducir las tasas de interés.
Frente a pobladores de la comunidad de La Chimba, el Mandatario afirmó que la campaña auspiciada por el sector bancario contra dicha ley pretende asustar a los ecuatorianos.