Cinco integrantes de la Fundación Ser Paz abrieron una cerrajería en el centro de la ciudad
Con una agradable sonrisa y convencidos de la calidad artística de su trabajo, los chicos de la Fundación Ser Paz (que trabaja con miembros de pandillas) reciben a sus clientes en el taller de cerrajería artística Chicho, ubicado en las calles Febres Cordero y Seis de Marzo, en el centro.
En este local, que fue inaugurado en diciembre del año pasado, gracias a la colaboración de la fundación, que invirtió 6.400 dólares en la compra de los equipos, cinco integrantes de la fundación, junto a once ayudantes, dan forma al frío metal y le brindan el acabado de una obra de arte.
El horario de atención de la cerrajería es de lunes a viernes de 08:30 a 17:30. Los sábados trabajan de 09:00 hasta las 15:30 y los domingos de 08:00 hasta las 12:00.
Alfredo Rodríguez, a quien sus compañeros llaman Foco, es quien guía a los ayudantes en el trabajo diario de manejar las máquinas soldadoras y cortadoras, que utilizan para fabricar puertas, ventanas, sillas, carretas y todo tipo de muebles que estén hechos de metal.
Mientras, sus compañeros Cristian Delgado, Javier Peralta, Álex Tandazo y Wolmer Vega se encargan de otras áreas del taller, por ejemplo –señala Rodríguez– “Álex (Tandazo) es el contador del negocio, es un experto, pues es quien lleva las cuentas del local”.
“Aquí se pagan 200 dólares de arriendo, aparte del agua y la luz”, menciona Rodríguez, quien refirió que a pesar de existir trabajo, es poco lo que se puede recaudar.
“Hace falta mucho más para cubrir sus necesidades”, lamentó Rodríguez. Mientras, Wolmer Vega lamentó que el volumen de trabajo sea poco para la cantidad de jóvenes que laboran en ese lugar.
“A veces hay 20 chicos que quieren trabajar. Contamos con mucha mano de obra”, aseguró Vega, quien solicitó el apoyo de las autoridades para que les deriven contratos laborales.
“Podemos trabajar en parques y escuelas por la elaboración de cerramientos, bancas y otros mobiliarios”, aseguró.
Cira Macías de Molina, coordinadora de la Fundación Ser Paz, señaló que los precios que ofrecen los jóvenes son muy bajos comparados con otros talleres donde existen trabajos de menor calidad.
La coordinadora puso como ejemplo que la fabricación de una sobrepuerta de metal cuesta alrededor de 60 dólares, pero que en otros sitios cobran de 100 dólares en adelante.
Fundación Ser Paz
Actividades
2007, noviembre 16
Un grupo de jóvenes de la Fundación Ser Paz inaugura la peluquería Classic Barber Shop, ubicada en las calles Lorenzo de Garaycoa y Cuenca, en el centro de la ciudad.
2007, diciembre 1
Jóvenes de Ser Paz culminaron su capacitación en el Secap (Servicio Ecuatoriano de Capacitación Profesional).
2008, febrero 13
Cinco jóvenes de Ser Paz participaron en el concurso Emociones en color, que se desarrolló en la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica de Guayaquil.
Wolmer Vega
Trabajador de cerrajería
“Si no existe apoyo de las autoridades, no habrá trabajo y no nos quedará más que volver a las calles, y no queremos que eso suceda”.
Cira de Molina
Fundación Ser Paz
“Estos muchachos hacen un trabajo formidable, es verdaderamente un arte. Hay que creer en ellos y darles la oportunidad”.