El calentamiento global amenaza con llenar las calmas aguas antárticas de tiburones y cangrejos, con consecuencias potencialmente catastróficas para ese ecosistema marino único y muy preservado, advirtieron biólogos este viernes.
"Hay muy pocos predadores en la Antártida capaces de romper los caracoles, y el fondo marino de esa zona está muy poblado de invertebrados, cuyos suaves cuerpos se desplazan lentamente, como ocurría en los océanos hace millones de años", explicó Cheryl Wilga, profesora de Biología de la Universidad de Rhode Island (este).
Las temperaturas del agua en la península antártica parmanecen todo el año muy frías para que tiburones y otros peces y cangrejos puedan sobrevivir.
Pero en los últimos 50 años, la temperatura aumentó de uno a dos grados Celsius, bajo el efecto del calentamiento climático, lo que es casi el doble que en el resto del mundo, agregó en una conferencia de prensa con otros biólogos, al margen de una conferencia anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS, por su sigla en inglés), esta semana en Boston (Massachusetts, este).
"Es suficiente que la temperatura de esas aguas en la Antartida permanezca todo el año un poco por debajo de cero y ya pueden ser habitables para algunas clases de tiburones", aseguró Cheryl Wilga.
"Una vez que esos tiburones llegan a esa zona, se conmocionará la ecología de la fauna" del fondo marino de la Antártida, según la científica.
Para Sven Thatje, del Centro nacional oceanográfico de Southampton en Gran Bretaña, "esta será una pérdida trágica de la biodiversidad en uno de los pocos lugares todavía preservados y verdaderamente en estado salvaje del planeta.