El ministro español de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, afirmó este miércoles que los inmigrantes irregulares en España "no llegan a 300.000" y la tendencia "está bajando".
En un desayuno informativo organizado por el diario económico Cinco Días, Caldera precisó que "no se necesita" un nuevo proceso de regularización y se declaró en contra del "contrato de integración" que el Partido Popular (PP, conservador), el principal de la oposición en España, propone en su programa para las elecciones del 9 de marzo.