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Si va a preparar una salsa para espagueti, para carne o cualquier otro platillo, simplifíquese la tarea poniendo en el vaso de su licuadora salsa de tomate rojo, cebolla y las especias que acostumbra. Luego hágala trabajar para que se mezclen bien. No habrá pedazos enteros de cebolla que tan desagradables les resultan a muchas personas al morderlas, sino únicamente su buen sabor.
No luche más con el barniz Acabe de una vez con la lucha que libra con el frasco de barniz para uñas tratando de destaparlo cada vez que lo va a usar. Cuando compre un nuevo envase, antes de usarlo, póngale una pequeña cantidad de vaselina en la boca de la botella. Esto hará que lo que haya quedado depositado en ella, regrese a su interior, sin que se forme una capa, que es lo que da lugar a que se pegue la tapa.
¿Qué se hará de comer? No se mortifique más haciéndose esta pregunta diariamente. Una tarde o una mañana que no tenga nada urgente que hacer, dedíquese a formular menús para los 30 días del mes. Use una hoja para cada día y póngales la fecha a cada una. Así no tendrá que estar pensando uno y otro día y hasta repetirá los menús con menos frecuencia. Conforme adquiera nuevas recetas, agregue hojas. Así su repertorio será más grande. Este sistema le facilitará también sus compras, pues podrá ver lo que necesita para una semana y comprarlo en un solo viaje al mercado para tenerlo listo al ir a cocinar.
Precaución por los aerosoles Las tapas que traen varios aerosoles para el pelo tienen a veces en el centro una pequeña sección separada, que resulta especial para colocar dentro de ella el frasco de barniz para las uñas, evitando así que con un movimiento se voltee, perdiéndose su contenido. |